El aumento del 23% del salario mínimo decretado para 2026, por el entonces presidente Gustavo Petro, les sigue metiendo la mano al bolsillo de los Colombianos. Por culpa de la inflación, el Banco de la República se vio obligado a incrementar en 0,25 puntos su tasa de interés de referencia, en la reunión de la junta directiva realizada este miércoles 30 de septiembre. De esta manera, la tasa de interés de referencia se ubica en 12,25%, cifra que no se registraba desde marzo de 2024.
Esta decisión encarece el crédito y reduce la posibilidad de que la clase media-baja pueda acceder a préstamos para la compra de bienes residenciales nuevos o usados. o incluso para mejoramiento. Las personas de altos ingresos no enfrentan ese problema porque ellos compran de contado o tienen con qué pagar cualquier tasa de interés.
Esto demuestra que aumentar el salario mínimo de manera desproporcionada, como lo hizo el Gobierno anterior, no necesariamente favorece a las personas que devengan la asignación mensual básica, sino que genera una ilusión falsa, pues a final de cuentas, alguien paga los platos rotos, mientras que el partido de Gobierno recoge votos.
Aunque el incremento de la tasa de interés del emisor tiene como objetivo frenar la inflación, la decisión afecta la dinámica económica, ya que los consumidores recortan el gasto porque sienten que no están en capacidad de endeudarse porque sus ingresos no les alcanza para pagar sus compromisos con la banca.
La inflación de los últimos 12 meses se ubicó, en agosto pasado, en 6,24%, mientras que la meta objetivo del Banco de la República se fijó en un rango entre 2% y 4%, para una media de 3%.


