Bogotá, 17 de septiembre de 2026. La próxima decisión del Banco de la República, prevista para el 30 de septiembre, llega en un momento en el que el comercio enfrenta una pregunta que va más allá de si las tasas subirán, bajarán o permanecerán estables: cómo prepararse para vender en cualquiera de esos escenarios; con la tasa de política monetaria en 12 %, las condiciones de financiación siguen siendo un factor relevante para consumidores y empresas, pero la incertidumbre sobre su próximo movimiento está llevando a los comercios a revisar desde ahora cómo estimular la demanda sin deteriorar sus márgenes.
El contexto de la demanda hace que la decisión sea aún más relevante. En junio, las ventas reales del comercio minorista crecieron 14,7 % frente al mismo mes de 2025 y, al excluir combustibles (cuyo comportamiento está fuertemente relacionado con los precios y el volumen de consumo), aumentaron 17,4 %, según el DANE. El comercio, por tanto, no parte de una caída de la demanda: parte de un mercado que está creciendo y que ahora debe encontrar la forma de sostener ese dinamismo si las condiciones de financiación permanecen restrictivas o cambian en los próximos meses.
Para los negocios, cada escenario plantea un reto diferente. Si las tasas permanecen altas, el costo del crédito puede seguir limitando la capacidad de compra de algunos consumidores; si comienzan a bajar, una eventual recuperación de la liquidez podría incrementar la competencia por capturar esa demanda. En ambos casos, la capacidad de ofrecer alternativas de financiación puede convertirse en una herramienta para responder con mayor flexibilidad al comportamiento del consumidor, sin depender exclusivamente de descuentos o de financiación con recursos propios.
“Los comercios no pueden esperar hasta conocer la decisión del Banco de la República para definir cómo van a enfrentar los próximos meses. Hoy necesitan prepararse para diferentes escenarios y entender que la financiación también puede ser una herramienta comercial que permite acompañar la decisión de compra sin que el negocio tenga que reducir necesariamente el precio o asumir directamente el costo de financiar al consumidor”, explica Daniel Garzón, CEO de Creditop.
Esta necesidad es particularmente relevante en categorías donde el valor de la compra hace que las condiciones de financiación tengan un peso importante. Entre enero y marzo de 2026, las ventas de vehículos y motocicletas crecieron 31,4 %; las de equipos de informática y telecomunicaciones, 34,4 %; las de televisores y equipos de sonido, 39,4 %; y las de electrodomésticos y muebles para el hogar, 19 %, según el DANE.
El desafío, en estos segmentos, es preservar el crecimiento sin convertir el descuento en la única herramienta para acelerar las ventas. Una reducción de precio impacta directamente el margen del comercio, mientras que financiar una compra con recursos propios puede comprometer capital de trabajo. La financiación de terceros permite plantear una alternativa intermedia: mantener el precio del producto y ampliar las posibilidades de pago para el consumidor sin que el comercio tenga que asumir el crédito.
Es precisamente en este punto donde la tecnología está modificando la estrategia comercial. Creditop funciona como un riel tecnológico que conecta, en tiempo real, a quien quiere comprar con quien puede financiarlo, permitiendo a los comercios integrar opciones de financiación inmediata, con o sin tarjeta, tanto en tiendas físicas como en canales digitales.
La compañía ha procesado más de 500.000 transacciones y movilizado US$77 millones en desembolsos, conectando a más de 164 comercios con más de 20 entidades financieras. De acuerdo con datos de Creditop, los comercios aliados pueden incrementar hasta 28 % sus ventas y cerca de 19 % el ticket promedio al incorporar financiación inmediata.
“Lo que estamos viendo es que la financiación está dejando de ser un servicio adicional para convertirse en una variable de la estrategia comercial. Cuando el consumidor llega al punto de venta, la pregunta ya no es únicamente cuánto cuesta el producto, sino qué posibilidades tiene para pagarlo. Si el comercio puede ofrecer esa respuesta en tiempo real, tiene una herramienta adicional para convertir una intención de compra en una venta”, agrega Garzón.
Con la reunión del 30 de septiembre como próximo punto de referencia para el mercado, los comercios tienen por delante un periodo en el que deberán adaptarse a la evolución del costo del dinero y de la capacidad de compra de los hogares. Más que anticipar una única trayectoria de las tasas, la estrategia pasa por contar con herramientas que permitan al comercio responder a diferentes escenarios sin hacer del descuento o del financiamiento propio sus únicas alternativas para sostener las ventas.


