Colombia regula la inteligencia artificial en la telemedicina

Bogotá, 17 de septiembre de 2026. La nueva regulación de telemedicina permite utilizar inteligencia artificial como apoyo tecnológico, pero prohíbe que reemplace el juicio clínico y exige supervisión humana. El reto ahora será garantizar que los datos que alimentan estas herramientas sean confiables, seguros e interoperables.

La inteligencia artificial ya no es solo una promesa para el futuro de la salud en Colombia. La nueva regulación de telemedicina del país establece por primera vez un marco específico para su utilización como herramienta de apoyo durante la atención médica.

La Resolución 1644 de 2026, expedida por el Ministerio de Salud, actualizó las condiciones para prestar servicios de salud a distancia. Entre sus novedades, incorpora disposiciones sobre el uso de plataformas de inteligencia artificial para apoyar al profesional de la salud, pero no puede sustituir su juicio clínico, su autonomía ni la relación con el paciente. Además, su utilización debe mantenerse bajo supervisión humana.

Este cambio abre una nueva discusión para el sistema de salud colombiano: ¿están preparados los datos y las plataformas que soportan la atención para que la inteligencia artificial pueda utilizarse de manera segura?

La respuesta dependerá, en buena medida, de la calidad y disponibilidad de la información clínica.

La inteligencia artificial no busca reemplazar al profesional de la salud, sino entregarle nuevas capacidades para apoyar su trabajo y la toma de decisiones. Para que esto ocurra de manera efectiva, estas tecnologías necesitan integrarse con la información clínica y con los flujos de trabajo de las organizaciones, manteniendo siempre la supervisión humana”, afirma Alfredo Almerares, ClinicalExecutive Manager en InterSystems.

El nuevo reto no es solo tener IA, sino tener buenos datos

Una herramienta de inteligencia artificial puede analizar grandes cantidades de información, identificar patrones y apoyar tareas clínicas y administrativas. Sin embargo, su utilidad depende directamente de los datos con los que trabaja.

Por eso, la interoperabilidad de la información clínica se convierte en uno de los puntos críticos de esta nueva etapa de la salud digital.

La propia Resolución 1644 establece que los prestadores que ofrecen telemedicina deben garantizar la interoperabilidad de sus plataformas con la Historia Clínica Electrónica.

En otras palabras, el avance de la IA en salud no dependerá únicamente de desarrollar modelos cada vez más sofisticados. También será necesario que la información de los pacientes pueda circular de manera segura entre los diferentes sistemas que participan en su atención.

Para InterSystems, este es uno de los principales desafíos de las organizaciones de salud: pasar de tener grandes cantidades de información almacenada a contar con datos conectados, confiables y disponibles para apoyar decisiones.

La compañía desarrolla tecnologías para integrar información clínica, interoperabilidad e inteligencia artificial dentro de los flujos de trabajo de las organizaciones de salud, incluyendo IntelliCare, su sistema de información de salud de nueva generación.

El desafío será convertir estas nuevas reglas en soluciones capaces de aprovechar los datos sin perder de vista tres elementos fundamentales: seguridad, supervisión humana y confianza del paciente.