Hacia 2030, el 39% de las competencias laborales de hoy serán obsoletas

Bogotá, 13 de agosto de 2026. La transformación del mercado laboral está redefiniendo las habilidades que demandan las organizaciones. De acuerdo con el Foro Económico Mundial, cerca del 39 % de las competencias actuales de los colaboradores cambiarán o quedarán obsoletas hacia 2030, un panorama que ha llevado a que la formación continua y el desarrollo del talento se consoliden como prioridades estratégicas para las empresas que buscan mejorar su competitividad y capacidad de adaptación.

La formación representa un desafío para las organizaciones, ya que no solo necesitan incorporar personas calificadas, sino desarrollar de manera permanente las habilidades de sus colaboradores para responder a la digitalización, la automatización y las nuevas expectativas de los usuarios. Mientras poco más de un tercio de las empresas de América Latina espera que mejore la disponibilidad de talento en el mercado durante los próximos cinco años, cerca del 84 % prevé fortalecer las competencias de sus propios trabajadores para responder a la transformación del trabajo.

De acuerdo con María Clara Gaitán Guillén, vicepresidente de Recursos Humanos en Cruz Verde: “Invertir en el desarrollo del talento es una decisión estratégica que no solo permite cerrar brechas de conocimiento, sino también incrementar la competitividad y sostenibilidad de las organizaciones. La formación continua impulsa equipos más productivos, fortalece la comunicación y el trabajo colaborativo, al tiempo que promueve la innovación y desarrolla la capacidad de adaptación que hoy exige un entorno en constante transformación”.

¿Cuáles son las claves para construir equipos de alto desempeño?

El desarrollo de las personas se ha convertido en un factor estratégico para la competitividad. Desde su experiencia en la implementación de programas de formación, Cruz Verde comparte algunas recomendaciones y aprendizajes que han contribuido a construir equipos mejor preparados para responder a los desafíos del futuro:

  1. Promover el aprendizaje permanente: la actualización constante de conocimientos permite que los colaboradores desarrollen nuevas competencias y respondan con mayor facilidad a los cambios. Como parte de esta apuesta, la organización impulsa programas de educación para auxiliares de farmacia, regentes y químicos farmacéuticos, en alianza con 17 universidades del país, una iniciativa que fortalece las habilidades técnicas y promueve el crecimiento profesional.
  1. Construir una visión y objetivos compartidos: los equipos de alto desempeño se caracterizan por trabajar hacia un propósito común. Para lograrlo, es fundamental que los colaboradores cuenten con oportunidades de crecimiento alineadas con los objetivos de la organización. Estrategias como los semilleros de talento, orientados al desarrollo de competencias específicas, y los planes de crecimiento profesional contribuyen a impulsar el compromiso, mejorar la articulación de los equipos y prepararlos para asumir nuevos desafíos.
  1. Fomentar una comunicación abierta y basada en la confianza: esta práctica favorece el intercambio de ideas, la resolución de problemas y el aprendizaje colectivo. En este propósito, los programas de desarrollo de habilidades blandas promueven la escucha activa, la retroalimentación y el trabajo colaborativo, creando entornos donde las personas pueden aportar desde sus conocimientos y experiencias.
  1. Impulsar un liderazgo que acompañe el crecimiento del talento: los líderes desempeñan un papel determinante en la construcción de equipos de alto desempeño. Por ello, Cruz Verde impulsa programas de liderazgo y mentoring orientados a desarrollar competencias para acompañar el crecimiento de los equipos, incrementar la participación de mujeres en cargos directivos, promover el reconocimiento, impulsar la autonomía y favorecer el desarrollo profesional de los colaboradores.
  1. Promover una cultura de innovación y mejora continua: los equipos de alto desempeño comienzan a construirse desde los procesos de inducción y entrenamiento. Contar con programas de onboarding, formación en el puesto de trabajo y rutas de aprendizaje facilita la adaptación de los nuevos colaboradores, fortalece el sentido de pertenencia y reduce los tiempos de adaptación, permitiendo una integración más rápida y efectiva a la cultura organizacional y a los objetivos del negocio.

Finalmente, los equipos de alto desempeño no se construyen únicamente con procesos o herramientas, sino con una apuesta constante por el crecimiento de los colaboradores. La capacidad de evolucionar, aprender y trabajar en conjunto será lo que les permita a las organizaciones mantenerse vigentes en un entorno cada vez más dinámico, innovador y competitivo.