Bogotá, julio 22 de 2026. Cuando apenas faltan 15 días para finalizar su Gobierno, el presidente Gustavo Petro y su ministro de Hacienda, Germán Ávila, radicaron ante el Congreso de la República una propuesta de reforma tributaria, que les costará a los colombianos casi 22 billones de pesos, debido al aumento de una veintena de impuestos y la eliminación de algunas exenciones tributarias que rigen en la actualidad.
El texto de la reforma incluye artículos como:
- Gravar con IVA del 19% a la gasolina y el diésel, a partir de 2028.
- Gravar con IVA del 19% para las bebidas alcohólicas
- Gravar con IVA del 19% los juegos de azar en línea y aumentar al 30% el pago por ganancias en rifas, loterías y juegos de suerte.
- Impuesto del 19% a conciertos y eventos culturales y deportivos con boletas de mayor valor.
- Bajar de $4.000 millones a $2.000 millones la base para el impuesto al patrimonio y aumenta su tasa máxima hasta el 5%.
- Gravar la explotación de carbón.
- Más impuesto a combustibles fósiles. Subir el IVA del 5% al 10% en 2027 y al 19% en 2028.
- Gravar el consumo de bienes de lujo.
- Eliminar exenciones establecidas en la declaración de renta.
- Eliminar exenciones a importaciones.
- Aumentar del 15% al 20% la tarifa de ganancias ocasionales, es decir, herencias, premios y venta de propiedades.
- Convertir en permanente el impuesto del 1% en los costos notariales.
- Impuestos a las iglesias por sus actividades comerciales no asociadas al culto.
- Aumentar del 5% al 19% el impuesto para vehículos híbridos.
- Más impuestos al cigarillo y los dispositivos de vapeo.
- Reducir el umbral de exoneración de aportes a salud, SENA e ICBF para empresas, pasando de 10 a 3 salarios mínimos.
- Subir la tarifa marginal máxima del impuesto sobre la renta del 39% al 41%.
De la misma manera, el presidente Petro insiste en cerrarle la puerta al Gobierno entrante, frente a la posibilidad de reactivar los planes pilotos para la producción de hidrocarburos, mediante la técnica del fracking. En este sentido, el Ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, radicó un proyecto de ley que establece la prohibición definitiva del fracking en Colombia.


