Empleo independiente aumenta 7 veces más rápido que el asalariado

Bogotá, 15 de julio de 2026. La Asociación Nacional de Cajas de Compensación Familiar, Asocajas, presentó una nueva edición del Pulso a la Formalidad, un análisis elaborado con información de las 27 Cajas de Compensación Familiar afiliadas al gremio, que ofrece una lectura de la evolución del empleo formal (a través de las afiliaciones a las Cajas) y de sus implicaciones para uno de los principales mecanismos de protección social del país.

Entre los principales hallazgos se destacan:

  • Los trabajadores dependientes afiliados crecieron 1.6%, que representan a 135.000 nuevos afiliados frente al primer trimestre de 2025.
  • Los trabajadores independientes aumentaron 11.3%, y consolidan una tendencia de crecimiento superior al empleo dependiente.
  • Las empresas aportantes crecieron 4.2%, impulsadas principalmente por microempresas y hogares empleadores.
  • El incremento del salario mínimo modificó la composición de los afiliados dentro del Sistema.
  • El sector público lidera el crecimiento de los aportes y afiliaciones; minería y construcción pierden peso.
  • Las grandes empresas continúan financiando más de la mitad de los recursos que permiten sostener los beneficios sociales de millones de trabajadores.

Colombia inició 2026 con una formalidad laboral que avanza a ritmo moderado y con una composición cambiante. Durante el primer trimestre de 2026, el promedio mensual de trabajadores dependientes afiliados al Sistema de Compensación Familiar alcanzó los 8.53 millones, mientras que los trabajadores independientes crecieron a un ritmo siete veces superior al de los dependientes pasando de 225 mil a 250 mil. Los mayores incrementos regionales se dieron en Chocó (6,5%), Santander (6,2%) y Magdalena (6,1%); Tolima fue el único departamento con caída (-0,1%). Bogotá-Cundinamarca y Valle del Cauca crecieron apenas 0,8%.

“El Pulso a la Formalidad nos permite entender dos dimensiones de una misma realidad. Por un lado, cómo evoluciona el empleo formal en Colombia; y por otro, qué implicaciones tienen esos cambios para un Sistema que transforma el trabajo formal en acceso a vivienda, educación, empleo, recreación y otros servicios para millones de trabajadores y sus familias. Esa es la lectura diferencial que aporta este informe”, afirmó Adriana Guillén, presidenta Ejecutiva de Asocajas.

La formalización continúa ampliando la protección social

El número de empresas aportantes creció 4,2 %, pasando de 710.000 a 740.000. La expansión estuvo liderada por microempresas y pequeños empleadores, especialmente del sector servicios.

Uno de los hallazgos más relevantes del informe es el crecimiento de los hogares que formalizan la vinculación de trabajadoras y trabajadores del servicio doméstico, ampliando el acceso a la protección social de una población que históricamente ha enfrentado mayores niveles de informalidad.

Cada nuevo aportante incorporó, en promedio, 4,5 trabajadores al Sistema, lo que confirma que la formalización continúa expandiéndose desde pequeñas unidades productivas y nuevos empleadores.

Cambios en la composición del Sistema

El incremento del salario mínimo en 2026 produjo una recomposición en las categorías de afiliación. La Categoría A (trabajadores con ingresos hasta 2smmlv) aumentó 6,1 %, mientras que la Categoría C (trabajadores con ingresos superiores a 4 smmlv) disminuyó 23,9 %, como resultado de los nuevos umbrales de clasificación establecidos por el salario mínimo.

Aunque este comportamiento amplía el número de trabajadores con acceso a subsidios y beneficios, también modifica el equilibrio entre quienes financian el Sistema y quienes acceden a sus prestaciones, un aspecto que será importante seguir monitoreando para preservar la capacidad redistributiva del modelo.

La solidaridad sigue siendo la base del Sistema

El informe confirma que la sostenibilidad del Sistema de Compensación Familiar continúa apoyándose en un modelo solidario. Mientras las microempresas representan cerca del 70% de los aportantes y generan el 11.5% de los recursos, las grandes empresas, que corresponden aproximadamente al 1% de los aportantes, financian el 53.7 % de los aportes al Sistema.

Esta estructura permite que los recursos provenientes de empresas con mayor capacidad contributiva se traduzcan en subsidios y servicios para trabajadores y familias de menores ingresos, fortaleciendo uno de los principales mecanismos de redistribución y bienestar social del país.

Los resultados también muestran una transformación en la composición de los sectores que impulsan el crecimiento del Sistema. La administración pública lideró el aumento de los aportes, seguida por actividades de comercio y seguridad, mientras sectores como la minería y parte de la infraestructura redujeron su participación relativa.