Bogotá, julio 11 de 2026. Los aspirantes inscritos a través de los programas especiales de admisión de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) ya no deberán presentar la prueba de admisión de esta Institución. Desde la convocatoria 2027-1 serán seleccionados con los resultados de la prueba Saber 11, una medida que busca eliminar barreras de acceso para jóvenes de territorios apartados. Para el resto de aspirantes, el examen de admisión sigue vigente y se realizará el próximo 20 de septiembre.
Llegar hasta una ciudad donde la UNAL aplica su examen de admisión representa para muchos jóvenes de regiones apartadas un viaje de varias horas —e incluso días—, además de costos de transporte, alojamiento y alimentación que, en muchos casos, terminan convirtiéndose en un obstáculo para acceder a la educación superior.
“En aras de facilitar la participación de aspirantes de regiones apartadas, con ciertos niveles socioeconómicos y que son quienes, en su mayoría, participan en estos programas especiales de admisión, se tomó la decisión de utilizar la prueba Saber 11 como mecanismo de selección”, explica Mario Alberto Pérez, director Nacional de Admisiones de la UNAL.
Con el propósito de reducir esas barreras, la Vicerrectoría Académica modificó el reglamento de admisión para que los aspirantes a los programas Especial de Admisión y Movilidad Académica (Peama), de Admisión Especial con Enfoque Territorial (PAET) y de Admisión Especial para el Tránsito Inmediato a la Universidad Nacional (PTIUN) sean seleccionados utilizando los resultados de la prueba Saber 11 del ICFES.
La medida aplicará a partir de la convocatoria de admisión 2027-1 y beneficiará a quienes aspiren a ingresar por los programas Peama y PAET en las Sedes Amazonia, Caribe, Orinoquia y Tumaco, así como al PTIUN, de alcance nacional.
Es importante precisar que la modificación no cambia el proceso de admisión regular de la Universidad, que continuará realizándose mediante la prueba propia de la UNAL. La nueva disposición se limita exclusivamente a estos programas especiales creados para ampliar las oportunidades de acceso a poblaciones que enfrentan condiciones geográficas, sociales y económicas particulares.
Según la Resolución 19 del 3 de julio de 2026, la decisión responde a que un número importante de aspirantes vive en municipios y territorios alejados, donde desplazarse hasta los sitios de aplicación del examen representa una carga significativa de tiempo, costos y accesibilidad, lo que puede limitar su participación efectiva en el proceso de admisión.
En adelante, los aspirantes deberán registrar durante la inscripción el número del Servicio Nacional de Pruebas (SNP) correspondiente a la prueba Saber 11 presentada desde 2020.
La Universidad calculará el puntaje de admisión a partir de los resultados obtenidos en Matemáticas, Lectura Crítica, Sociales y Ciudadanas, y Ciencias Naturales, transformados a la escala utilizada por la Institución.
Los cupos continuarán asignándose por mérito, en estricto orden descendente de puntaje, hasta completar la oferta disponible para cada programa.
Si quedan cupos vacantes, los aspirantes no admitidos podrán participar en el proceso de reasignación previsto en la reglamentación vigente.
La Universidad explica que esta decisión busca fortalecer el acceso a la educación superior sin afectar los principios de igualdad de oportunidades y mérito académico. Además, aprovecha la amplia cobertura territorial de la prueba Saber 11, presentada obligatoriamente por quienes culminan la educación media y aspiran a ingresar a la educación superior.
Inscripciones gratuitas para facilitar el acceso
La nueva estrategia estará acompañada de otra medida orientada a disminuir las barreras económicas que enfrentan los aspirantes de estas regiones. Para la próxima convocatoria, la Universidad entregará 1.500 inscripciones gratuitas para cada una de las Sedes Amazonia, Orinoquia y Tumaco, y 500 para la Sede Caribe, beneficio que será administrado por las direcciones de Sede en coordinación con los rectores de los colegios de sus áreas de influencia.
Según el profesor Pérez, los estudiantes no tendrán que realizar ningún trámite adicional para acceder al beneficio. “Los aspirantes no tienen que preocuparse por el PIN. Los colegios autorizan los documentos de identidad de los estudiantes y el sistema les asocia automáticamente el PIN correspondiente para que puedan realizar su inscripción gratuita”, explica.
El Director Nacional de Admisiones aclara que la inscripción conserva el valor fijado por el Consejo Superior Universitario, actualmente de $175.000 para los procesos de pregrado, pero en esta convocatoria será la Universidad la que asumirá ese costo para los beneficiarios de estos programas especiales.
“Esto va a facilitar y promover la participación de estos aspirantes”, destaca.
Con esta modificación, la UNAL espera facilitar el ingreso de estudiantes provenientes de zonas históricamente alejadas de los grandes centros urbanos y fortalecer los programas especiales que buscan ampliar la presencia de la educación superior pública en diferentes regiones del país.


