Más de 472 proyectos de tratamiento y cerca de 24 millones de metros cúbicos de agua tratados al año reflejan cómo la industria está cambiando la forma de gestionar uno de los recursos más críticos para su operación.
Bogotá, 23 de junio de 2026. Durante décadas, para gran parte de la industria el agua fue un recurso abundante, disponible y de bajo costo. Sin embargo, el deterioro de la calidad de las fuentes hídricas, el aumento de la demanda, los efectos del cambio climático y las crecientes exigencias regulatorias están obligando a las empresas a replantear la forma en que utilizan este recurso.
Aunque Colombia sigue siendo uno de los países con mayor disponibilidad hídrica de la región, las señales de alerta son cada vez más evidentes. De acuerdo con el Estudio Nacional del Agua del IDEAM y análisis de la OCDE, una proporción relevante de los puntos de monitoreo del país presenta problemas de calidad del agua, mientras la demanda continúa creciendo impulsada por las actividades económicas, industriales y urbanas.
Para Atica, compañía especializada en gestión integral del agua, el principal desafío es que muchas organizaciones aún operan bajo una lógica enfocada en captar, consumir y disponer agua. El contexto actual exige modelos orientados al monitoreo, la eficiencia, el tratamiento, la recirculación y el reúso, según las condiciones técnicas de cada operación.
“La disponibilidad de agua ya no puede darse por sentada. Hoy las empresas necesitan gestionar este recurso con una visión de largo plazo porque de ello dependen sus costos, su productividad y la continuidad de sus operaciones”, señala Maria Jose Ceballos Salazar, directora comercial Aguas.
Esta transformación ya se refleja en las decisiones de inversión de las empresas. Según Atica, la demanda por soluciones hídricas viene creciendo porque las organizaciones ya no buscan únicamente tratar sus vertimientos. Ahora buscan reducir consumos, recuperar agua, cumplir con la normatividad ambiental y asegurar la continuidad operativa de sus procesos.
La experiencia de la compañía evidencia esta tendencia. En sus 41 años de trayectoria ha ejecutado más de 472 proyectos de plantas de tratamiento y actualmente trata cerca de 24 millones de metros cúbicos de agua al año para diferentes sectores industriales.
Uno de los cambios más significativos ha sido el avance de los proyectos de reúso y recuperación de agua. Atica ha desarrollado soluciones orientadas a reincorporar agua tratada en procesos productivos, aunque el porcentaje de recuperación varía según el tipo de industria, la tecnología implementada, el caudal tratado, los costos de captación y vertimiento, y las condiciones de cada operación.
“Las empresas están entendiendo que la gestión eficiente del agua no es únicamente una obligación ambiental. También es una decisión de negocio que permite reducir riesgos operativos, optimizar procesos y prepararse para escenarios de escasez”, explica la compañía.
A pesar de estos avances, todavía son frecuentes prácticas que limitan la eficiencia hídrica: ausencia de sistemas de medición y monitoreo, implementación de tecnologías sin estudios técnicos previos y falta de mantenimiento de los sistemas de tratamiento. Estas situaciones pueden generar sobrecostos operativos, incumplimientos regulatorios y mayores riesgos para la continuidad del negocio.
Respecto a los beneficios económicos del reúso, Atica señala que los resultados varían según cada operación. Factores como el caudal tratado, el tipo de agua residual, la tecnología implementada, los costos de captación y vertimiento o el nivel de recirculación determinan el potencial de ahorro. Por esta razón, cada solución requiere un diagnóstico técnico específico.
Para la compañía, la gestión hídrica dejó de ser un asunto exclusivamente ambiental y se está convirtiendo en un factor de competitividad empresarial. Las organizaciones que incorporen monitoreo, tratamiento, reúso y estrategias de economía circular estarán mejor preparadas para enfrentar restricciones de suministro, aumentos en los costos del recurso y escenarios de incertidumbre climática.“La gestión del agua ya no es un tema complementario. Hoy es una decisión estratégica que impacta directamente la sostenibilidad y la competitividad de las empresas”, afirmaMaria Jose Ceballos Salazar, directora comercial Aguas


