Bogotá D.C., julio de 2026. El crédito está dejando de ser exclusivamente una herramienta para consumir. Hoy, miles de colombianos lo utilizan para reorganizar sus finanzas, consolidar obligaciones, atender gastos inesperados y recuperar estabilidad económica. Esta transformación está cambiando la conversación dentro del sistema financiero y plantea una pregunta que cada vez cobra más relevancia: ¿el crédito sigue siendo un vehículo para el consumo o se está convirtiendo en un mecanismo de salud financiera?
La pregunta no es menor. El Banco de la República ha identificado una recuperación gradual de la demanda de crédito, acompañada de un mayor interés por la modificación y reorganización de obligaciones financieras, un comportamiento que refleja hogares más cautelosos y enfocados en administrar mejor su liquidez.
Al mismo tiempo, el más reciente Informe de Tendencias de la Industria de Crédito de TransUnion evidencia un mejor comportamiento de pago de los consumidores y una recuperación del acceso al crédito, impulsada por nuevos usuarios y una menor presión financiera sobre los hogares, señales de un mercado que evoluciona hacia decisiones financieras más estratégicas.
En este contexto, Wasticredit, fintech colombiana especializada en crédito digital, considera que el país está viviendo un cambio estructural en la manera como las personas entienden el financiamiento.
«Estamos observando un consumidor mucho más consciente del papel que cumple el crédito en su vida financiera. Antes predominaban las solicitudes para consumo; hoy vemos usuarios que buscan reorganizar sus finanzas, consolidar obligaciones y recuperar capacidad de pago. Ese cambio demuestra una mayor madurez financiera y obliga a las entidades a evolucionar hacia productos más responsables y personalizados», afirma Pamela Hernández Erzisnik, CEO de Wasticredit.
El crédito como herramienta de estabilidad
El fenómeno responde a un entorno económico en el que los hogares buscan proteger su flujo de caja y evitar caer en mecanismos de financiación informal, tradicionalmente asociados con altos costos y mayores riesgos.
Según la Banca de las Oportunidades, las plataformas fintech continúan ampliando el acceso al crédito formal para millones de colombianos, especialmente aquellos que históricamente habían permanecido excluidos del sistema financiero tradicional, consolidándose como uno de los principales motores de inclusión financiera del país.
Para Wasticredit, esta evolución confirma que el crédito está asumiendo un nuevo rol dentro de la economía familiar.
«El verdadero valor del crédito no está únicamente en financiar una compra. Está en convertirse en una herramienta que ayude a las personas a tomar el control de sus finanzas, enfrentar imprevistos, proteger su liquidez y construir un historial crediticio saludable. Ese es el tipo de inclusión financiera que queremos impulsar», agrega Hernández Erzisnik.
Cinco razones que hoy impulsan la solicitud de crédito
De acuerdo con el análisis de Wasticredit y las tendencias observadas en el mercado, las principales motivaciones actuales para solicitar financiación son:
• Consolidar varias deudas en una sola obligación con mejores condiciones.
• Cubrir gastos inesperados sin acudir al crédito informal.
• Mejorar el flujo de caja del hogar.
• Fortalecer el historial crediticio mediante un uso responsable del crédito.
• Financiar proyectos personales o emprendimientos que generen ingresos futuros.
Estas razones contrastan con el comportamiento predominante hace algunos años, cuando la mayor parte de las solicitudes estaba asociada a compras de consumo, viajes o adquisición de bienes.
El crecimiento del crédito digital está acompañado de modelos de evaluación cada vez más sofisticados. Inteligencia artificial, analítica avanzada y modelos predictivos permiten ofrecer respuestas más ágiles sin perder de vista la gestión responsable del riesgo.
En esa línea, Wasticredit fortaleció durante 2026 sus modelos de análisis crediticio mediante inteligencia artificial y nuevas fuentes de información, con el propósito de mejorar la precisión en la evaluación de los usuarios y promover decisiones de crédito más responsables.
Una conversación que apenas comienza
Para Pamela Hernández Erzisnik, el futuro del crédito en Colombia dependerá menos de la velocidad con que se desembolsen los recursos y mucho más del impacto positivo que estos generen sobre la estabilidad financiera de las personas.
«La inclusión financiera no consiste únicamente en prestar dinero. Consiste en ofrecer oportunidades para que las personas construyan una mejor relación con sus finanzas. Si logramos que el crédito contribuya a ordenar la economía de los hogares y no a deteriorarla, estaremos generando un verdadero impacto social», concluye la CEO de Wasticredit.


