La inflación en Colombia lleva dos meses consecutivos al alza, y aunque se mantiene en un rango entre 5% y 6%, aumentan las advertencias sobre el impacto que está teniendo, y que continuará durante el primer semestre de este año el exagerado aumento del 23% en el salario mínimo de 2026.
La cifra de marzo, revelada por el Dane, le da la razón a la junta directiva del Banco de la República, que en su última reunión, a finales de marzo, incrementó de 10,25% a 11,25% su tasa de referencia, y desató la ira del Gobierno, expresada públicamente por el presidente Gustavo Petro y el ministro de Hacienda, Germán Ávila.
A pesar del aumento de la inflación, es claro que no se puede decir que este indicador está disparado, pues desde septiembre de 2024 se ha mantenido en alrededor del 5%, con excepción de un par de meses en los que el IPC anual se ubicó por debajo de ese porcentaje.
De acuerdo con las cifras del Dane, en marzo de 2026 la variación anual del IPC fue 5,56%, es decir, 0,47 puntos porcentuales mayor que la reportada en el mismo periodo del año anterior, cuando fue de 5,09%.
El comportamiento mensual del IPC total en marzo de 2026 (0,78%) se explicó principalmente por la
variación mensual de las divisiones alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles y
alimentos y bebidas no alcohólicas. Las mayores variaciones se presentaron en las divisiones
información y comunicación (2,96%) y alimentos y bebidas no alcohólicas (1,27%).
Entre enero y marzo de 2026 la variación acumulada del IPC total fue 3,07%. Esta cifra es 0,45 puntos básicos más alta que la reportada en el mismo periodo del año anterior, cuando se ubicó en 2,62%.

En los últimos 12 meses, al 31 de marzo pasado, las actividades que registraron mayores alzas fueron, en su orden, restaurantes y hoteles, con una variación anual de 9,92%; bebidas calientes: tinto, café con leche, chocolate, té, bebidas achocolatadas, leche, agua de panela, agua aromática, avena caliente y similares para consumo inmediato (13,72%), comidas preparadas fuera del hogar para consumo inmediato (10,30%) y comidas en establecimientos de servicio a la mesa y autoservicio (9,94%).
Los menores incrementos de precio se reportaron en las subclases: servicios de alojamiento en hoteles, pensiones, posadas, hostales y moteles (6,82%), gastos en discotecas, bares, griles, tabernas, fondas y tiendas dentro y al aire libre (7,37%) y pago por alimentación en comedores (7,76%).


