35% de usuarios de tarjeta se cambiaron a crédito directo para no caer en morosidad

Bogotá, octubre 11 de 2024.- Una tercera parte (35%) de los 18 millones de colombianos que estaban activos con crédito logró en un período de cuatro años pasar del manejo de créditos sencillos a más complejos, es decir migrar por ejemplo de una tarjeta de crédito a un crédito de vivienda o sumar estos dos en su portafolio de productos de financiación, reveló un reciente análisis de TransUnion.

Esta investigación parte de un análisis hecho entre 2019 y 2023 con las obligaciones crediticias de los colombianos tanto en el sector financiero como en el sector real y en ese sentido como su buen comportamiento hizo que se graduaran a productos de crédito más complejos, lo que resalta la importancia de apoyarles a lo largo de toda su trayectoria de crédito para lograr una efectiva y exitosa inclusión.

Lo anterior indica cambios en las necesidades de liquidez y crédito de los consumidores colombianos. TransUnion evidenció en su análisis que:

  • De los consumidores que iniciaron con obligaciones de crédito del sector retail o telecomunicaciones, el 48% avanzó hacia carteras más complejas, de los cuales el 35% pasó a tener tarjeta de crédito y el 31% productos de crédito de consumo sin garantía.
  • El 47% de los consumidores que solo tenían un microcrédito en sus carteras al comienzo del período de estudio se graduaron en un período de cuatro años, es decir, pasaron a asumir productos de crédito más complejos como créditos de libre inversión, tarjetas de crédito y créditos comerciales.
  • Los consumidores que se graduaron aumentaron sus saldos de forma significativa. Entre aquellos que inicialmente solo tenían productos del sector retail o telecomunicaciones en sus billeteras, el 56% incrementó sus saldos más de diez veces al avanzar hacia portafolios más complejos. Para los consumidores que inicialmente solo tenían una tarjeta de crédito, el 55% experimentó el mismo incremento luego de graduarse.
  • El análisis destacó además que los consumidores que avanzan hacia una cartera más compleja tienden a tener un mejor desempeño en el pago de su deuda, lo que facilita su trayectoria crediticia y ayuda a mejorar sus puntajes crediticios, apoyando su acceso a crédito adicional y a las oportunidades que este permite.
  • En particular, los consumidores que inicialmente solo tenían obligaciones con el sector retail o telecomunicaciones aumentaron sus puntajes en 154 y 50 puntos al pasar a los portafolios más complejos de crédito sin garantía y tarjeta de crédito, respectivamente.
  • Para los consumidores que iniciaron su recorrido con microcrédito, estos mejoraron su puntaje en 43 puntos al pasar a un portafolio con tarjeta de crédito y/o crédito sin garantía y en 37 puntos al pasar a un portafolio con crédito comercial.
  • Entre el 85% y el 90% de los consumidores que se graduaron a portafolios más complejos evitó caer en morosidad grave (60 días o más de mora), demostrando el potencial de trayectorias exitosas en el mercado crediticio.
  • Sin embargo, un porcentaje de los consumidores que avanzaron hacia portafolios más complejos cayeron en morosidad de 60 días o más, representando una preocupación. Esto sugiere que estos consumidores posiblemente necesitaban más tiempo para estar preparados para manejar deuda adicional.
  • En este sentido, el comportamiento de los consumidores luego de una graduación depende también de la naturaleza de la trayectoria. Por ejemplo, los consumidores que pasaron de solo tener tarjeta de crédito a tener además productos sin garantía mostraron un comportamiento ligeramente mejor que otros segmentos, con un 89% manteniéndose al día en todas sus obligaciones de crédito en el año posterior a la graduación. Por su parte, dentro del recorrido de microcrédito, los consumidores que pasaron de tener solo microcrédito a tener crédito comercial también mostraron un muy buen comportamiento, con un 95% evitando caer en mora de 60 días o más en todas sus obligaciones de crédito en el año posterior a la graduación.

Edad, riesgo e ingresos inciden en la composición y las dinámicas de los portafolios

El análisis evidenció también que la edad, riesgo y los ingresos estimados de los consumidores tienen un impacto en la composición de sus portafolios de crédito.

Los portafolios más complejos están asociados con perfiles de riesgo más bajos. Las personas con más ingresos son quienes mayor participación tienen en los créditos con garantía (vivienda y vehículo, esto frente a la generación Z (los más jóvenes), que cuentan con menor exposición en esta modalidad de crédito, pues tienden a tener un solo tipo de producto.

Para poder brindar más confianza a las entidades en la implementación de estrategias de graduación crediticia, el análisis identificó comportamientos de tendencia de los consumidores que permiten complementar el puntaje de riesgo, e identificar y predecir a los consumidores con mayor probabilidad de tener un buen desempeño luego de graduarse. En particular el estudio identificó que los consumidores con cuentas más antiguas en sus historiales, que han reducido sus saldos en los últimos dos años, tienden a tener mejor desempeño luego de graduarse. Por su parte, tasas de utilización promedio más altas son un indicador de posibles dificultades para pagar dentro de los consumidores que se gradúan.

Estrategias basadas en datos para lograr graduaciones exitosas

Los hallazgos de este estudio resaltan la importancia de llevar a cabo evaluaciones rigurosas y basadas en datos para determinar si un consumidor está preparado para avanzar hacia productos de crédito más complejos. La adopción de este enfoque, combinando puntajes de riesgo con atributos de tendencia, no solo permite a las entidades mitigar riesgos, ayudando a predecir qué consumidores tienen más probabilidades de tener graduaciones exitosas, sino que también fomenta trayectorias crediticias saludables y sostenibles en el tiempo para los consumidores.

En particular, descifrar y entender los detalles del recorrido crediticio de los consumidores permite a las entidades identificar a los consumidores que están en capacidad de asumir mayor deuda y manejar productos de mayor complejidad, evitando problemas de sobrendeudamiento y de capacidad de pago, e identificar los productos de crédito que se ajustan a las necesidades del consumidor para generar ofertas de valor. Además, estrategias de graduación exitosas permiten apoyar el crecimiento sano de los portafolios, el empoderamiento de los consumidores y, en última instancia, una mayor inclusión financiera.