Reconstrucción tras el terremoto, debe ser rápida y segura

Bogotá, 24 de septiembre del 2026. Según el más reciente balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el pasado 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, afectó directamente a 16 departamentos y 497 municipios, con alrededor de 201.005 viviendas averiadas y 36.336 destruidas; 5.889 edificios averiados y 709 colapsados. Ante la magnitud de la emergencia y el impacto sobre las comunidades, la reconstrucción de las zonas afectadas por el sismo ya está en marcha.

“Frente a una emergencia de esta magnitud, el sector privado también tiene un papel fundamental en acompañar los esfuerzos de recuperación. En Diaco entendemos que nuestro compromiso con el país también implica aportar a las comunidades cuando más lo necesitan. Por eso, disponemos de $1.000 millones para apoyar la reconstrucción de las zonas afectadas por emergencias y aportar con soluciones reales”, afirmó Mauro de Castro, Country Manager de Diaco.

Así pues, dicha reconstrucción no puede limitarse a recuperar rápidamente lo que se perdió, sino que, estructuralmente hablando, se debe garantizar que las nuevas edificaciones sean resistentes ante futuros movimientos telúricos. En este sentido, Diaco, empresa de economía circular que produce acero para la construcción sostenible de Colombia, comparte tres requisitos clave que deben tenerse en cuenta al momento de construir, que permitan recuperar la infraestructura afectada y, al mismo tiempo, elevar los estándares de calidad para edificaciones firmes.

  1. Verificar el cumplimiento de las normas de construcción: La seguridad de una edificación comienza por cumplir con las normas que regulan su diseño. En Colombia, la Ley 400 de 1997 establece los criterios para las construcciones sismorresistentes y su reglamento técnico, el Reglamento Colombiano de Construcción Sismorresistente NSR-10, que define los requisitos que deben cumplir las edificaciones. Su aplicación es fundamental en los procesos de reconstrucción tras un sismo, pues permite reducir riesgos y garantizar estructuras preparadas para responder ante futuros eventos.
  2. Apostarle a la producción sostenible: El uso de chatarra como materia prima, la inversión en tecnología e innovación, y la producción nacional de acero con una menor huella de carbono permiten fortalecer la economía circular y reducir las emisiones asociadas a la producción. Además, contar con materiales fabricados en Colombia puede contribuir a una cadena de suministro más cercana y eficiente, alineada con las necesidades de una reconstrucción responsable y sostenible.
  3. Garantizar una estructura segura y materiales de calidad: evitar pisos blandos y contar con cimientos sólidos es fundamental para reducir riesgos. Por ello, es importante estudiar las condiciones del terreno y diseñar la estructura de acuerdo con sus características. A esto se suma la necesidad de utilizar materiales, especialmente acero y concreto, que cumplan con las especificaciones técnicas requeridas para cada proyecto. En el caso del acero, verificar su resistencia, certificación, flexibilidad y trazabilidad permite garantizar que cumpla con los estándares establecidos y contribuya a construir edificaciones más seguras y duraderas.

Estos aspectos cobran especial relevancia en un país como Colombia, donde la actividad sísmica constante hace necesario que la seguridad estructural sea una prioridad permanente y no únicamente una preocupación después de una emergencia. Por eso, la reconstrucción debe convertirse también en una oportunidad para elevar los estándares con los que se construye el país.

“En una emergencia de esta magnitud, la prioridad es recuperar cuanto antes las condiciones de vida de las comunidades, pero esa urgencia no puede llevarnos a perder de vista la seguridad estructural. A esto se suma una situación que debemos vigilar y es el reporte de saqueos en algunas de las zonas afectadas, lo que hace aún más relevante garantizar que los materiales que lleguen a las obras tengan un origen claro, sean confiables y cumplan con las especificaciones requeridas. Por eso desde Diaco estamos comprometidos con la calidad; nuestro acero cumple con las normas técnicas y sismorresistentes que requiere el país”, finaliza de Castro, Country Manager de Diaco.