Por cambio climático han muerto más de 470 mil reses en 15 años: Fedegán

Bogotá, 26 de agosto de 2026. La Federación Colombiana de Ganaderos (Ferdegán) le pidió al gobierno nacional activar un plan de emergencia frente al fenómeno de El Niño, que (según el balance del propio gremio entre el 1 de junio y el 1 de agosto de 2026) ya deja pérdidas económicas por $47.000 millones, 9865 animales muertos, 333.228 desplazados y cerca de 2,2 millones de hectáreas afectadas en el país.

La solicitud quedó consignada en una carta radicada ante el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Indalecio Dangond Baquero, con el consecutivo PE-0085-2026, firmada por el presidente ejecutivo de Ferdegán, José Félix Lafaurie Rivera, y avalada por la Junta Directiva del gremio, que preside Antonio Mauricio Moreno Roa.

De acuerdo con el documento, la región Caribe concentra la mayor parte del daño: Cesar, La Guajira, Sucre, Atlántico y Magdalena suman 8508 animales muertos, 127.648 desplazados y 975.844 hectáreas afectadas. Cesar es el departamento con más mortalidad (2376 animales), seguido de La Guajira (2206), Sucre (1638) y Magdalena (1359).

Dentro del total nacional, Ferdegán calcula además unos $11.000 millones en pérdidas por la menor producción de carne, leche y derivados. El gremio aclara que las cifras son preliminares (por el subregistro entre pequeños productores y porque el fenómeno no ha terminado) y que la afectación final «podría resultar considerablemente mayor».

Ferdegán sustenta la urgencia de su petición en el historial reciente del país: entre 2010 y 2026, nueve episodios de El Niño, La Niña y otros eventos climáticos han dejado 472.032 bovinos muertos y 7.508.305 desplazados, según la serie que el gremio consolida con datos propios, del ICA y del Ministerio de Agricultura.

Afectaciones por fenómenos climáticos en años anteriores

El más severo fue El Niño 2009-2010, con 73.927 animales muertos, 1,38 millones de desplazados y 8,14 millones de hectáreas afectadas, y pérdidas estimadas en $1,96 billones de la época. La Niña 2010-2011 dejó la mayor mortalidad de toda la serie: 160.965 bovinos muertos. Y en el episodio más reciente antes de este, El Niño 2023-2024, FEDEGÁN había estimado pérdidas de $122.400 millones solo en los primeros 45 días.

«La experiencia histórica demuestra que esta preocupación está plenamente justificada», señala la carta, que describe El Niño y La Niña como «un riesgo estructural para la ganadería colombiana».

El plan de choque inmediato

Para atender la emergencia que ya está en curso, Ferdegán le pidió al Ministerio cuatro acciones de corto plazo:

– Reactivar una red temporal de Fedegán bodegas ganaderas para distribuir suplementos y forrajes a precios de contingencia, coordinada desde una mesa nacional de abastecimiento con el Ministerio, Ferdegán, Fedepalma, Fedearroz y la agroindustria.

– Cofinanciar el transporte de alimentos e insumos hacia las zonas rurales más afectadas, con prioridad en el Caribe, Tolima, Huila y los Santanderes.

– Agilizar crédito para infraestructura de agua (pozos, reservorios, riego, paneles solares) con tasas preferenciales y una ruta de contingencia para el ICR y las Líneas Especiales de Crédito.

– Convertir la respuesta a los incendios forestales en Tolima (cerca de 21.000 hectáreas afectadas en lo corrido de 2026) en una estrategia permanente de prevención, con más bomberos rurales, drones y restricciones estrictas a las quemas en temporada seca.

La Junta Directiva de Ferdegán solicitó que estas cuatro medidas se concentren, en una primera fase, en las regiones con mayor nivel de afectación.

Apuesta de mediano y largo plazo

Pero el paquete que le entregó Ferdegán al gobierno no se agota en la emergencia. El gremio plantea tres frentes para que la ganadería deje de llegar desprevenida a cada temporada seca.

El primero es una producción extraordinaria de forrajes mediante alianzas temporales con productores y propietarios de tierras que cuenten con sistemas de riego, para construir reservas de alimento antes de que llegue la siguiente sequía. 

El segundo es articular la estrategia preventiva del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) con la capacidad técnica y territorial de Ferdegán-FNG, con foco en el manejo del agua, la provisión de sombra, el ajuste de carga animal, la suplementación y la decisión oportuna de mover o descartar animales antes de que mueran. 

El tercero, el más estructural de los tres, es crear un programa nacional de reservas estratégicas de alimento bovino, con inventarios rotativos y reglas ya definidas para activarse apenas se declare una alerta climática: dejar de improvisar cada vez que llega una sequía o una helada.

Medidas adicionales para anticiparse a los próximos fenómenos climáticos

El presidente ejecutivo de Ferdegán, José Félix Lafaurie Rivera, explicó que estas medidas deberán acompañarse del fortalecimiento de sistemas silvopastoriles, bancos de forraje, cosecha y almacenamiento de agua, conservación de suelos y demás prácticas permanentes de adaptación climática.

“Asimismo, se propone avanzar en la integración de la información producida por IDEAM, Ferdegán-FNG, ICA y las entidades territoriales en un tablero de riesgo ganadero, que permita identificar anticipadamente déficits de agua y forraje y activar mecanismos de intervención antes de que las condiciones se traduzcan en mortalidad animal o pérdidas productivas irreversibles”, manifestó.

Finalmente, el dirigente gremial indicó que “de manera complementaria, debe fortalecerse el seguro agropecuario y avanzar en instrumentos paramétricos que permitan atender pérdidas asociadas con sequías, temperaturas extremas e incendios, en articulación con las iniciativas que viene promoviendo el gobierno nacional”.