Pese a la baja, invertir en dólares no es tan rentable como se cree

Bogotá, 18 de julio de 2026. Una persona me contó que hace cuatro meses compró dólares a 3.680 pesos, porque habían bajado de precio y creyó que era el momento preciso para invertir en la moneda estadounidense, y ganarse una platica. Eso significa que en este corto periodo ha perdido más de 200 pesos por dólar.

Pero perder es aprender. Ahora, mi fuente tiene claro que invertir en dólares en busca de rentabilidad no es ni tan fácil ni tan rentable como se cree. Por lógica, la gente piensa que comprar dólares cuando este baja de precio, es un buen negocio, pero la realidad es que esto es una lotería.

Nadie, en el mundo, puede predecir con certeza, el rumbo de la tasa de cambio, aunque exista la posibilidad de que en algún momento se presente una coyuntura de esas que hacen predecible un movimiento del valor de la divisa. Es más, algunos conocedores o personas con suerte, muchas veces se anticipen a comprar o vender y lograr su objetivo de ganar dinero invirtiendo en dólares. Eso les sucede, por ejemplo, a las casas de cambio o a los bancos.

Sin embargo, la verdad es que este es un negocio de alto riesgo que tiene más de aventura que de conocimiento y, por tanto, no es algo que garantice el éxito de los inversionistas.

En el contexto actual de Colombia, hoy podría pensarse en que este es el momento de comprar dólares porque la Tasa Representativa del Mercado (TRM) cerró el pasado viernes 16 de julio en $3.221,41, la cifra más baja en los últimos dos años. Es más, hace exactamente un año, el 16 de julio de 2025, un dólar valía $4.015,04. Las cuentas indican que quienes compraron dólares en esa época, y los tienen guardados, han perdido $794 por cada dólar.

El problema radica en que nadie puede predecir, con certeza, si la baja cotización del día es el piso de la tendencia descendente, o esta se mantendrá por unos días, semanas o meses. Entonces, la incertidumbre es la regla del codicioso negocio.

En consecuencia, lo primero que hay que definir es por qué una persona compra dólares. Lo hace como inversión, para viajar al exterior, para pagar una deuda en dólares o para enviarle una ayuda a alguien que vive fuera del país.

Si usted lo hace como inversión, es clave tenga en cuenta que este es un negocio de alto riesgo, y que lo único que le puede ayudar a mitigar una posible pérdida, es si está en capacidad de guardar los dólares por uno o más años. Es decir, invertir a mediano o largo plazo.

Si usted lo hace para viajar al exterior, hay dos situaciones que debe tener en cuenta al momento de alistarse financieramente para ese viaje.

Quienes planean llevar dólares en efectivo, lo mejor es que no los compre todos el mismo día. Hágalo gradualmente, pues de esa manera adquiere la divisa a precios diferentes y lo más seguro es que logre un promedio a un valor razonable.

Pero ojo, no siempre es conveniente viajar solamente con dólares efectivo. Algunas veces, es mejor pagar con la tarjeta débito, con cargo a sus cuentas de ahorros o corriente, porque en el momento en que la persona haga la compra, puede chequear a cómo está el dólar y así decide si paga con el efectivo que llevó o con la tarjeta débito. Esto sucede cuando la tendencia es claramente a la baja, como pasa actualmente en Colombia, porque algunos expertos predicen que el precio del dólar continuará cayendo en los próximos días, semanas o incluso meses, y podría llegar hasta 2.800 pesos. De esta manera, cuando usted paga sus gastos con débito, el banco le cobra la TRM del instante en que realiza la transacción. Si el dólar ha seguido bajando, usted se beneficia.

Este mismo procedimiento se puede poner en práctica si usted necesita enviar una ayuda a alguien que vive en el exterior.

En cualquier caso, evite al máximo, pagar con tarjeta de crédito, excepto si su capacidad económica le permite realizar los pagos a una sola cuota, o está pendiente de recibir un dinero extra con el que pueda sufragar ese gasto en pocos días.

En conclusión, aunque la moneda de los Estados Unidos esté a bajo precio, «no todo lo que brilla es dólar.