Bogotá, julio 1 de 2026. Los industriales colombianos se beneficiaron de un repunte en el crecimiento de la demanda a mediados de año, que respaldó un incremento más rápido de los nuevos pedidos entrantes, los volúmenes de producción y las compras de insumos. Asimismo, las empresas volvieron a mostrarse optimistas con relación al panorama de la producción a un año. Las tendencias de los precios fueron divergentes y, mientras que los costos de los insumos subieron a un ritmo más moderado, la inflación de los precios se intensificó.
El Índice de Gestión de Compras™ (PMI®) del sector industrial colombiano de Davivienda, ajustado por factores estacionales, subió desde los 51,8 puntos de mayo hasta los 53,7 en junio y marcó la mejoría más pronunciada de las condiciones operativas del sector desde noviembre de 2025. Adicionalmente, la tendencia actual de crecimiento ininterrumpido se extendió a cinco meses consecutivos y el indicador principal superó el promedio a largo plazo.
La fortaleza de la demanda tuvo un impacto positivo en varios de los indicadores de la encuesta, identificándose como la principal causa de la marcada expansión de los nuevos negocios entrantes.
Así, las ventas totales subieron por décimo quinto mes consecutivo y al ritmo más acelerado desde noviembre.
En consecuencia, los industriales colombianos aumentaron su producción, por lo que el repunte observado fue el segundo en el mismo periodo y el más pronunciado desde febrero.
Con el objetivo de responder a los crecientes requerimientos de producción, las empresas continuaron comprando insumos adicionales. La expansión de los niveles de compra que se registró en junio fue pronunciada y la más rápida en siete meses.
De igual forma, la buena dinámica de la demanda respaldó el tercer incremento consecutivo del empleo industrial en Colombia. Según los comentarios informales recopilados, los contratos fueron principalmente a término fijo. En este contexto, la tasa general de creación de puestos de trabajo repuntó hasta un máximo en 17 meses y fue sólida.
Por otro lado, los nuevos pedidos recibidos por las empresas crecieron a pesar del encarecimiento de los precios de venta. El incremento de los precios de la producción de junio fue pronunciado y más fuerte que el que se observó en mayo. Además, la tasa de inflación también superó el promedio de largo plazo de la encuesta.
Silvia Juliana Mera Gamboa, Investigadora Sénior del Grupo Bolívar de Davivienda, comentó: “El PMI Davivienda continuó con una tendencia al alza en junio, reflejando el crecimiento de demanda, que ha impulsado al alza de los pedidos y la creación de empleo en el sector industrial. Estos resultados se enmarcan en un contexto de mayores costos y una inflación con tendencia creciente que aún es retador para las empresas.
Sin embargo, los industriales se notan optimistas sobre un mejor clima de negocios en el país ante una menor incertidumbre política tras conocerse los resultados de las elecciones presidenciales en Colombia.”
En relación con el reciente incremento de los precios de venta, los participantes en la encuesta mencionaron haber trasladado a sus clientes el alza de los precios de sus insumos. En este sentido, los encuestados declararon aumentos de los costos de mano de obra, materias primas, combustible y transporte. La tasa de inflación de los precios de los insumos se moderó hasta un mínimo en tres meses, aunque permaneció en niveles altos.
Por su parte, las tendencias de los inventarios también fueron divergentes en junio, cuando el descenso adicional de los inventarios de productos finales contrastó con la renovada expansión de las tenencias de insumos. El alza de los inventarios de materias primas fue sólida y puso punto final a una secuencia de tres meses de caídas.
Por el contrario, los inventarios de productos finales descendieron a un ritmo moderado, siendo el más lento desde marzo.
Asimismo, las empresas volvieron a señalar una ampliación de los plazos de entrega de los proveedores, aunque el reciente deterioro del desempeño de este indicador fue el menos pronunciado desde marzo.
En relación con la capacidad, los industriales destacaron la ausencia de presión. De hecho, los pedidos pendientes descendieron por quinto mes consecutivo, aunque de forma marginal.
Por último, las expectativas de éxito de las iniciativas de mercadeo y el lanzamiento de nuevos productos, combinadas con la previsión de mejoría del entorno de mercado tras las elecciones y la expectativa de cierre de los contractos pendientes respaldó el optimismo empresarial en junio. El nivel general de confianza fue sólido y muy similar al que se registró en mayo.


