Bogotá, mayo 28 de 2026. El paro nacional convocado por el presidente Gustavo Petro no tuvo la afluencia de público que se esperaba en los sitios de concentración, especialmente en Bogotá.
Es más, decenas de personas que se desplazaban a pie o en moto, a sus lugares de trabajo y otros destinos, se enfrentaron a los manifestantes y pidieron respecto por su derecho al libre desplazamiento y al estudio. Esta situación se registró en diferentes sitios de concentración de quienes acogieron el llamado del Presidente Petro, a protestar contra el Congreso de la República por su negativa a aprobar la Consulta Popular y la reforma laboral, cuyo proyecto está siendo discutido en el Legislativo, con altas probabilidades de ser aprobado antes de finalizar la actual Legislatura.
En la capital del país, los manifestantes bloquearon vías e impidieron el paso de los buses de TransMilenio y del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), así como de taxis, motos y vehículos particulares.
La situación se tornó particularmente tensa en los sectores de Kennedy, Santa Librada, la calle 26, la carrera 30 y la Avenida Las Américas. El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, dijo que la protesta perjudicó a más de 1,5 millones de habitantes de Bogotá. El mandatario local dijo que la gente está cansada de los bloqueos y la violación a la libre movilidad de las personas.
Por su parte, el presidente Petro sorprendió a los colombianos al señalar que él no convocó al paro. Esta declaración dejó perplejo al país, que lleva varios días escuchando sus llamados para que «el pueblo salga a las calles a reclamar los derechos laborales y a protestar contra el Congreso».
En el resto del país, la jornada transcurrió en relativa tranquilidad, pero la afluencia de público estuvo muy lejos de la registrada en anterior manifestaciones.


