Armenia, 25 de mayo de 2026. Con una capacidad instalada de 1,5 millones de kilogramos de fruta por mes, Colombia consolida la planta más grande de aceite de aguacate Hass del país.
Tras seis meses de pruebas técnicas la planta ya está en funcionamiento, es operada por Avanto- empresa especializada en la extracción de aceite de aguacate Hass – y realizó su primera exportación.
Detrás de esta apuesta se encuentra Migasa, el grupo agroalimentario andaluz que facturó 2.000 millones de euros en 2024 y exporta aceites vegetales a más de 120 países en cinco continentes -uno de los mayores exportadores de aceite de oliva a granel del mundo-.
“La entrada en producción de Avanto es la prueba de que el aceite de aguacate colombiano se está convirtiendo en un negocio de escala global. Colombia cerró 2025 con exportaciones de aguacate Hass que superaron las 200 mil toneladas y 375 millones de dólares —un crecimiento del 21,3 % respecto a 2024, y el aceite derivado de esa fruta se consolida como categoría Premium en Europa, Asia y Norteamérica”. Explicó, Carolina Gómez, representante de Avanto.
Migasa llega a Colombia con el propósito de diversificar su portafolio hacia los denominados aceites especiales e invertir directamente en los países productores, acortando la cadena de valor desde el origen. El grupo, fundado en los años treinta en Sevilla, cuenta con 19 plantas industriales en la Península Ibérica, cerca de 1.500 trabajadores y genera más del 55 % de su
negocio en mercados internacionales.
«Avanto representa exactamente la clase de inversión que Migasa busca en su etapa de expansión global: una apuesta por el origen, por la sostenibilidad de la cadena y por la optimización de procesos. Colombia, con su potencial agroindustrial y su liderazgo exportador en aguacate Hass, es la plaza ideal.» Puntualizó, Antonio Gallego, CEO de Migasa.
Es importante exaltar que el aceite de aguacate se consolida como alternativa premium en cocinas gourmet, en formulaciones cosméticas y en la industria alimentaria de alto valor.
Colombia, con 55.000 hectáreas sembradas de Hass y un clima que permite producción durante casi todo el año, tiene una ventaja competitiva estructural que compañías como Migasa valoran en toda su dimensión.


