Bogotá, abril 11 de 2026. El agarrón entre el presidente de Ecuador, Daniel Noboa Azín, y el mandatario de Colombia, Gustavo Petro Urrego, ha dejado a más de 5.000 ecuatorianos y colombianos sin empleo, y a unas 4.000 empresas de los dos países sin poder despachar productos a sus clientes en ambas naciones.
El problema radica en que a Noboa impuso un arancel de 100% (tasa de seguridad) a todos los productos colombianos, mientras que el Gobierno de Colombia respondería con medidas similares.
La guerra comercial entre las dos naciones estalló porque el Gobierno de Ecuador acusa al de Colombia de no colaborar adecuadamente en la lucha contra el narcotráfico y contra los grupos criminales que operan en ambos países.
La situación es crítica, pues en la práctica, el comercio fronterizo, que se alimenta del intercambio de productos y servicios de las dos naciones, está cerrado desde el viernes 10 de abril, debido al alto costo de ingreso de mercancías de uno u otro país. Los más afectados con la guerra comercial son las pequeñas empresas colombianas y ecuatorianas ubicadas en la zona fronteriza, al igual que el transporte.
En el caso de Colombia, hay varias grandes empresas afectadas por esta coyuntura, que según el presidente de Analdex, Javier Días Molina, solo se solucionaría después del 7 de agosto, cuando en Colombia haya cambio de gobierno. «Como lo ha señalado el presidente Noboa, este tema no se arregla antes del 7 de agosto. Noboa no va a negociar con el presidente Petro y tendremos que esperar hasta el cambio de Gobierno para normalizar, entre comillas, el intercambio comercial con Ecuador».
Las compañías colombianas más perjudicadas son las que se encuentran ubicadas relativamente cerca a la frontera, en los departamentos de Nariño, Cauca y Valle del Cauca, tales como Colgate Palmolive, Cables de Energía y Telecomunicaciones, Cartón de Colombia (Smurfit Westrock), Unilever Andina e Ingredion Colombia, entre otras.
Oliva Diazgranados, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio Colombo Ecuatoriana dijo que esto cierra el mercado de exportaciones entre Colombia y Ecuador, porque un arancel del 100% saca del mercado a las empresas colombianas.
Claudia Calero, presidenta de Asocaña, aseguró que el anuncio de Ecuador de elevar al 100% los aranceles a los productos colombianos profundiza, aún más, el momento crítico que hoy enfrenta la agroindustria de la caña y confirma también que la comunidad andina de naciones no está funcionando para Colombia.
«Lo hemos venido diciendo, lo hemos venido advirtiendo de forma recurrente, no sólo por esta decisión que Ecuador hoy toma, sino también por el caso de Bolivia, un país que no permite el ingreso de azúcar colombiana y que al mismo tiempo incrementó en un 358 por ciento sus exportaciones de azúcar hacia nuestro mercado».

Cifras del comercio bilateral
Antes del inicio de la guerra arancelaria entre los dos países, Colombia exportaba a Ecuador 1.846 millones de dólares anuales, mientras que Ecuador enviaba productos por 830 millones de dólares, lo que indica que había un superávit de 1.016 millones de dólares a favor de los exportadores colombianos.
Sin embargo, con el incremento de los aranceles entre 30% y 50% por parte de Ecuador a comienzos del presente año, el balance se volteó, y en el primer bimestre de de 2026 hubo un superávit histórico de más de 60 millones de dólares, a favor de los ecuatorianos. Ahora, Ecuador subió la denominada tasa de seguridad al 100%.
Oliva Diazgranados, directora ejecutiva de la Cámara Colombo Ecuatoriana, dijo que si el problema se extiende hasta el 7 de agosto próximo, «la mayoría de las compañías no lograrán sobrevivir, y señaló que ya han perdido cerca de 800 millones de dólares de intercambio comercial.
Ecuador le vende a Colombia pescado y crustáceos, gasas, aceites y madera, entre otros productos, mientras que Colombia exporta al vecino país, combustibles, autopartes, perfumería, cosméticos, artículos del hogar, cables y conductores eléctricos, alimentos e ingredientes, industria farmacéutica y dispositivos médicos, papel, cartón y acumuladores electricos.
Con el nuevo aumento del arancel al 100%, por parte de Ecuador, y la posible retaliación del Gobierno de Colombia, el comercio binacional está prácticamente cerrado, ya que los productos que comercializaban los dos países no pueden competir en los respectivos mercados.
Esta situación podría generar inflación en ambas naciones, especialmente en las poblaciones fronterizas, ya que el aumento de los aranceles obliga a que el comercio local acuda a otros proveedores que ofrecen sus productos a precios superiores.


