Estudiantes de la U. Piloto prueban tipo de guadua, como material de construcción

Bogotá, 4 febrero 2026. Un equipo interdisciplinario de investigadores y estudiantes de la Universidad Piloto de Colombia viene desarrollando un proceso de transferencia tecnológica y fortalecimiento comunitario en la vereda Guavio Alto, un territorio campesino de difícil acceso ubicado entre Fusagasugá y Arbeláez, con el objetivo de enfrentar el cambio climático mediante el uso sostenible de la guadua como material de construcción.

La iniciativa, denominada Escuela de la Guadua y Cambio Climático, se enfoca en la implementación de la tecnología Gualam, un material constructivo (muy delgado, 100% sostenible y colombiano) obtenido a partir de la transformación de la guadua in situ.

Esta tecnología permite sustituir materiales derivados de hidrocarburos y otros insumos tradicionales de alto impacto ambiental, reduciendo costos, huella de carbono y dificultades logísticas en zonas rurales de acceso complejo.

Durante el trabajo de campo, el investigador Andrés Valverde identificó que, si bien en las veredas del Guavio existe producción natural de guadua, se ha perdido progresivamente el conocimiento técnico para su transformación, y actualmente no hay familias que la trabajen de manera activa.

Frente a este panorama, el proyecto busca recuperar saberes, reactivar la cadena productiva local y promover la autoconstrucción de viviendas mediante muros secos en guadua, evitando así la necesidad de transportar materiales convencionales que resultan costosos y difíciles de llevar hasta el territorio.

El pasado 28 de febrero, se presentó un nuevo avance del proceso con la participación de estudiantes investigadores de la Universidad Piloto de Colombia, quienes vienen acompañando a la comunidad en un modelo de trabajo cooperativo y solidario.

“La iniciativa no persigue el beneficio individual, sino que está pensada como un proyecto colectivo, accesible para todos los campesinos de la vereda”, explica Valverde.

Como parte del proceso, se han realizado múltiples sesiones de formación e intercambio de conocimientos. Gracias a la organización comunitaria, los habitantes han reunido recursos propios que les han permitido adquirir y fabricar herramientas básicas para la transformación de la guadua, fortaleciendo así la autogestión y apropiación local de la tecnología Gualam.

“El acompañamiento se centra en que el proceso sea genuino, construido desde el territorio y para el territorio, respetando los tiempos, saberes y decisiones de la comunidad”, señala el investigador.

Esta experiencia se consolida como un ejemplo de cómo la articulación entre universidad y comunidad puede generar soluciones innovadoras frente al cambio climático, promoviendo la soberanía tecnológica, la vivienda digna y el desarrollo rural sostenible desde los propios recursos del territorio.