Primer empleo frena a la generación que busca trabajo

El 53,5 % de los jóvenes no consigue empleo por falta de experiencia. 

Bogotá, 7 de octubre de 2026. En Colombia el 53,5% de los jóvenes identifica la falta de experiencia laboral como su principal barrera para acceder al empleo. El dato expone una paradoja que persiste para quienes buscan su primera oportunidad: se exige experiencia para trabajar, pero las oportunidades para adquirirla siguen siendo limitadas. 

El dato proviene del documento Position paper ¿Qué sabemos, qué falta y qué sigue? Una agenda para el empleo juvenil en Colombia, una síntesis de 16 estudios e informes elaborados entre 2022 y 2026que organiza aprendizajes sobre empleo juvenil para promover decisiones, alianzas y soluciones basadas en evidencia. 

El documento cita que cerca de cinco millones de jóvenes en el país están por fuera de la educación y el trabajo, y el desempleo juvenil (15,3 %) duplica la tasa nacional (8,9 %). Su evidencia se construyó en la mesa técnica de Empleo del Hub Conexión Juvenil, una plataforma que articula organizaciones, liderazgos jóvenes y actores que trabajan con juventudes en Colombia, entre cuyas organizaciones aliadas se encuentra la Fundación Corona, el Centro de Valor Público de la Universidad EAFIT y la Fundación Botnar. 

Las cifras confirman que el problema no termina al conseguir empleo: también está la calidad. Entre quienes logran emplearse, el 56,8 % trabaja en informalidad. Y las desigualdades cruzan género, origen y territorio: 

• El 71 % de quienes no estudian ni trabajan son mujeres. 

• El 76,8 % de los jóvenes migrantes venezolanos y cerca del 70 % de quienes tienen discapacidad certificada no acceden a oportunidades educativas y laborales. 

• En Guainía y Vaupés, la cobertura en educación media no alcanza el 11 %: la trayectoria laboral se condiciona antes de empezar a buscar empleo. 

• Más del 30 % de los jóvenes de 15 años no tiene clara su trayectoria ocupacional futura. 

​​“Hablar de empleo juvenil no equivale solamente a hablar de conseguir un puesto de trabajo. Es hablar de las trayectorias que permiten a las juventudes construir proyectos de vida. El problema no se resuelve con una vacante más, sino acompañando el camino completo: antes, durante y después del primer empleo, y conectando la educación con las oportunidades. Hay territorios donde la cobertura en educación media no llega al 11 %; ahí la trayectoria laboral ya empieza a condicionarse antes de buscar trabajo”. Señala Lilian Urueta, Directora de GOYN Barranquilla.  

Por su parte, Natalia Borrero, Gerente de Aprendizajes y Adaptación de Fundación Corona, resalta que “Las juventudes no son un «problema por resolver», sino una oportunidad para impulsar el desarrollo social y económico del país. Los aprendizajes recogidos en esta experiencia muestran que, cuando logramos conectar la educación, la formación y las oportunidades de empleo, las personas jóvenes pueden desarrollar plenamente su potencial y construir trayectorias sostenibles. El desafío ahora es ampliar esas oportunidades y asegurar que los aprendizajes y las propuestas que se están construyendo desde HUB puedan ser utilizadas para tomar decisiones que transformen el mundo laboral, teniendo en cuenta las aspiraciones de las nuevas generaciones y el potencial que su talento representa para el bienestar de las juventudes y de nuestro país”. 

 Cinco vacíos prioritarios 

La revisión identifica preguntas que todavía no tienen suficientes respuestas 

• ¿Qué funciona realmente? Hay numerosos programas de formación, empleabilidad, emprendimiento e intermediación, pero son limitadas las evaluaciones sobre sus resultados sostenibles en el tiempo. 

• ¿Dónde están el bienestar y la salud mental? Estas dimensiones aparecen en la evidencia, pero todavía tienen una presencia limitada dentro de las rutas de inclusión laboral. 

• ¿Qué ocurre en las zonas rurales y periféricas? La producción de conocimiento continúa concentrándose en buena medida en grandes ciudades. 

• ¿Cuál debe ser el papel del sector privado? Las empresas suelen aparecer como receptoras de talento, pero existe menos evidencia sobre su participación como constructoras de rutas de transición y aprendizaje. 

• ¿Estamos preparando a los jóvenes para el trabajo que viene? La inteligencia artificial, la automatización y la digitalización están transformando las ocupaciones y las habilidades requeridas. 

Cinco prioridades para cambiar la conversación 

A partir de estos hallazgos, el Hub Conexión Juvenil propone cinco prioridades para avanzar de respuestas fragmentadas hacia una agenda que acompañe las trayectorias reales de las juventudes: 

• Construir trayectorias integrales: conectar orientación, formación, experiencias prácticas, intermediación, empleo y acompañamiento. 

• Priorizar calidad y permanencia: medir no solo cuántos jóvenes consiguen empleo, sino cuánto permanecen, progresan y en qué condiciones. 

• Diseñar respuestas territoriales: adaptar las soluciones a las realidades de jóvenes rurales, urbanos, migrantes, con discapacidad y de poblaciones históricamente excluidas. 

• Integrar bienestar y salud mental: reconocer que las decisiones educativas y laborales también están atravesadas por confianza, bienestar, incertidumbre y proyecto de vida. 

• Fortalecer los ecosistemas de articulación: conectar de manera sostenida a gobiernos, empresas, instituciones educativas, organizaciones juveniles, academia y cooperación. 

El Hub Conexión Juvenil busca así avanzar de la identificación de las barreras hacia una pregunta más concreta: qué funciona, para quién, en qué territorios y bajo qué condiciones. 

“Este trabajo nace con una intención de incidencia: que la evidencia no se quede en un documento, sino que llegue a las conversaciones y a las decisiones de quienes pueden transformar las oportunidades de las juventudes. Queremos poner sobre la mesa una pregunta distinta: no solo cómo logramos que más jóvenes consigan un empleo, sino qué estamos haciendo para que puedan construir trayectorias dignas, sostenibles y con futuro. Esperamos que esta agenda llegue al sector público, las empresas, la academia, las organizaciones sociales y, sobre todo, que se construya con las propias juventudes. Si logramos que estos actores se hagan juntos las preguntas que hoy plantea la evidencia, ya habremos dado un paso importante hacia respuestas más articuladas y pertinentes”. Afirmó Daniela Mejía, líder de proyectos de Desarrollo Rural del Centro de Valor Público de EAFIT y facilitadora de la Mesa de Empleo del Hub Conexión Juvenil. 

La apuesta es que hablar de empleo juvenil implique también hablar de movilidad social, bienestar y futuro: no solo de cuántos jóvenes acceden a una vacante, sino de las condiciones que les permiten construir trayectorias educativas y laborales sostenibles. Y finalmente respondernos la pregunta: ¿estamos preparando a las juventudes para el mercado laboral que viene o para el que ya dejó de existir? 

Este documento recoge evidencia construida de manera colaborativa en el marco del Hub Conexión Juvenil, una plataforma de aprendizaje y articulación facilitada por Fundación Corona y el Centro de Valor Público de la Universidad EAFIT, con el apoyo de Fundación Botnar, que busca fortalecer la comprensión y las respuestas frente a los principales desafíos que enfrentan las juventudes en Colombia. 

El Position paper ¿Qué sabemos, qué falta y qué sigue? Una agenda para el empleo juvenil en Colombia, fue lanzado recientemente en el Tercer Encuentro Nacional de Aprendizajes del Hub Conexión Juvenil que se realizó en la Universidad de los Andes en la ciudad de Bogotá, en alianza con la iniciativa NextGenC y puede ser consultado en la página web del Hub Conexión Juvenil: https://www.hubconexionjuvenil.com/recursos/paper-empleo-juvenil