Cambiar una nevera, ayuda a ahorrar energía

Bogotá, 30 de septiembre de 2026. En el contexto del presente fenómeno de El Niño y de las medidas gubernamentales adoptadas para promover el uso eficiente de la electricidad, el consumo de los electrodomésticos cobra especial relevancia. La nevera, que permanece conectada las 24 horas del día, representa una oportunidad concreta para reducir el consumo y la factura de energía. Sustituir un equipo antiguo o deteriorado por uno de alta eficiencia permite, además, conservar mejor los alimentos y disminuir el impacto ambiental.

De acuerdo con referencias utilizadas por la Unidad de Planeación Minero Energética para el sector residencial colombiano, una nevera puede registrar un consumo promedio de 71,9 kWh al mes, mientras que un equipo eficiente para el mismo hogar y uso puede consumir aproximadamente 33,5 kWh al mes. En este escenario, el uso de una nevera con mejor desempeño energético tiene un potencial de ahorro del 53%. 

En términos concretos, cada hogar podría ahorrar aproximadamente 38,4 kWh al mes y 460,8 kWh al año, lo que, tomando como referencia una tarifa de $1.000 por kWh, representaría un ahorro económico cercano a $38.400 mensuales y $460.800 anuales. Con base en estas cifras, la sustitución de neveras con más de diez años de uso por equipos eficientes constituye una de las medidas residenciales con mayor potencial de ahorro energético y reducción de emisiones para Colombia.

Si un millón de hogares colombianos alcanzaran este mismo nivel de ahorro, la reducción conjunta sería de aproximadamente 461 GWh al año, equivalente a un ahorro económico potencial de $460.800 millones. Estas cifras son ilustrativas y el ahorro real dependerá de factores como la tarifa de energía, las condiciones climáticas, la capacidad y uso de la nevera y la eficiencia del equipo sustituido.

El recambio de neveras no solo permite reducir el consumo de electricidad y el gasto mensual de los hogares, sino que también mejora la conservación de los alimentos, disminuye fallas y costos de mantenimiento y puede contribuir a reducir la demanda energética y las emisiones asociadas. 

En Colombia, el Reglamento Técnico de Etiquetado(RETIQ) exige que los refrigeradores y congeladores incluyan información sobre su eficiencia energética y consumo mensual en kWh/mes. Esta etiqueta brinda a los consumidores una herramienta para comparar equipos de características similares y tomar decisiones de compra más informadas, teniendo en cuenta no solo el precio o el tamaño, sino también el consumo que tendrá el equipo durante su vida útil.

La experiencia de programas como Caribe Eficiente, que sustituyó más de 29.000 neveras obsoletas, demuestra la viabilidad de esta medida. ACAIRE invita a revisar la edad, el estado y consumo de los equipos, especialmente aquellos con más de diez años de uso. En este contexto, Expoacaire2026, abierta al público en Corferias hasta el 2 de octubre, ofrece la oportunidad de conocer tecnologías y soluciones para mejorar la eficiencia energética y la sostenibilidad del sector.