Bloqueo ilegítimo a tarjetas causa grandes pérdidas a la banca

América Latina, 24 de agosto 2026. Los emisores de tarjetas podrían estar perdiendo en promedio US$160.000 al año en ingresos por intercambio debido a que transacciones legítimas de sus clientes son rechazadas incorrectamente por sistemas de detección de
fraude desactualizados, según un nuevo análisis de BPC, proveedor global de tecnología de pagos.
El análisis pone de manifiesto lo que BPC describe como una fuente significativa, pero con frecuencia ignorada, de pérdida de ingresos. Aunque los bancos monitorean de cerca las pérdidas ocasionadas por fraude, el impacto financiero de las transacciones rechazadas erróneamente rara vez se mide, pese a la creciente evidencia de que representa uno de los mayores costos ocultos de la industria de pagos.
Según Datos Insights, se estima que los falsos rechazos le costarán a la industria global de pagos US$297.000 millones para 2029, de acuerdo con una investigación realizada con emisores de tarjetas y procesadores de pagos de Norteamérica, Latinoamérica y Europa.
Esta situación está relacionada con plataformas heredadas de autorización que dependen de reglas rígidas y pueden identificar comportamientos normales de consumo como sospechosos, en lugar de aplicar la evaluación de riesgo en tiempo real utilizada por los sistemas modernos.
El análisis de BPC modela el costo anual de los falsos rechazos evitables en cinco mercados. Los cálculos utilizan como referencia un emisor de tamaño medio con 10 millones de intentos de transacciones débito al mes. Incluso con una tasa conservadora de falsos rechazos de 0,50 puntos porcentuales —muy por debajo de otras estimaciones de la industria—, esto equivale a 50.000 transacciones legítimas bloqueadas incorrectamente cada mes.
Asumiendo un valor promedio de US$30 por transacción, esto representa aproximadamente US$1,5 millones mensuales en compras que dejan de ser aprobadas, antes de aplicar los ingresos por intercambio. Dependiendo de las tasas de intercambio de cada mercado, el impacto anual sobre los ingresos puede variar significativamente.
El análisis muestra que los emisores que operan en mercados con tasas de intercambio más altas tienen un mayor riesgo de pérdida, incluso cuando las tasas de falsos rechazos se mantienen relativamente moderadas. Las menores pérdidas estimadas en Europa reflejan principalmente los límites regulatorios a las tasas de intercambio y no necesariamente un menor número de transacciones rechazadas incorrectamente.
La pérdida directa de ingresos es solo una parte del problema. BPC señala que los emisores también corren el riesgo de perder el gasto futuro de sus clientes cuando una transacción legítima es rechazada, ya que los consumidores optan cada vez más por utilizar otra tarjeta en lugar de intentar nuevamente la transacción. En línea con esto, Datos Insights encontró que el 78% de las instituciones financieras considera que los pagos fallidos tienen un impacto crítico en la experiencia del cliente, mientras que un tercio reporta haber perdido entre el 2% y el 5% de sus clientes debido a fallas en los pagos.
Joel Mendoza, Director de Consultoría para Latinoamérica de BPC, señaló que “La mayoría de los bancos tiene una visión clara de las pérdidas por fraude, pero muy pocos miden realmente cuánto les cuestan los falsos rechazos. Cada transacción legítima bloqueada incorrectamente representa ingresos por intercambio perdidos hoy y, potencialmente, la pérdida de la lealtad del cliente mañana.

A medida que las expectativas sobre los pagos son cada vez más inmediatas, los sistemas heredados de autorización están generando una fuente oculta de pérdida de ingresos que muchos emisores simplemente no bestán monitoreando. Las plataformas
modernas de autorización, que utilizan toma de decisiones en tiempo real, pueden reducir significativamente los falsos rechazos y ayudar a los bancos a recuperar ingresos que actualmente están dejando sobre la mesa cada mes”.
Los resultados forman parte de la nueva guía de BPC, Modernización Sin Interrupciones que analiza cómo los bancos pueden modernizar su infraestructura de pagos heredada minimizando los riesgos operativos. La guía presenta cuatro estrategias de migración —Big Bang, Conservative Pilot Run, Parallel Run y Phased Box Migration— e incluye casos reales de proyectos de migración de tarjetas a gran escala realizados utilizando la plataforma SmartVista de BPC.