En Colombia ya son más los que viven en arriendo, que en casa propia

El incremento de 4,41% promedio del valor de arriendos en el primer semestre, inferior a la inflación general del país (6,15%), llevó a muchas familias colombianas a tomar la decisión de vivir en arriendo, y abstenerse de comprar vivienda. A esto se sumó el alto nivel de las tasas de interés, que impiden que muchas personas se vuelvan propietarias.

La inclinación de un buen número de colombianos a vivir en arriendo, ha sido de tal magnitud, que en la actualidad, según cifras de Fedelonjas, el 40,2% de los hogares habitan en arrendamiento mientras que el 39% son propietarios, lo que indica que la tendencia cambió en lo que va de este año.

“Muchos de los 7 millones de hogares que viven en arriendo están encontrando en el alquiler la mejor forma de tener la vivienda que quieren, con la ubicación óptima para mejorar su calidad de vida porque de otra forma, es decir acudiendo a sus ingresos, solo tendrían la posibilidad de pagar una solución que no llena sus expectativas”, dice Mario Ramírez, presidente de Fedelonjas, gremio que reúne a más de 10.500 agentes inmobiliarios en el territorio nacional.

Los jóvenes quieren vivir en arriendo

“Las nuevas generaciones muestran una inclinación a vivir en arriendo porque le dan prioridad a su calidad de vida, prefieren vivir muy cerca de sus lugares de trabajo o estudio, llegar en bicicleta o incluso a pie y por ser hogares mucho más pequeños también buscan espacios con menor área», señala Ramírez, quien agrega que este será uno de los temas de análisis durante el 39 Congreso Nacional de Fedelonjas que se realizará del 23 al 25 de agosto en ExpoFuturo en Pereira.

El líder gremial explicó las razones por las que el incremento de los cánones de arrendamiento -que llegó a 4,41% en el primer semestre- no es igual al tope del incremento permitido para el 2023 (de 13,12%) ni a la inflación del semestre (6,15%). En su opinión, esto obedece al aumento de las tarifas de servicios públicos, lo que ha afectado el ingreso disponible de los hogares y por ende su capacidad de pago. Estos incrementos afectan especialmente la capacidad adquisitiva de los hogares de bajos estratos, que es donde se concentra la mayoría de quienes habitan en arriendo.

Crecen los contratos verbales

El presidente de Fedelonjas expresó su preocupación por el aumento de los contratos de arrendamiento verbales. Dijo que esta situación está generando inconvenientes en la relación entre arrendatarios y propietarios, por la falta de claridad en las condiciones y de un documento que establezca claramente lo convenido entre las partes.

Ramírez destacó el impacto que tiene el mercado del arrendamiento en la generación de empleo. Al incrementarse la demanda de bienes residenciales y comerciales, los propietarios están mejorando sus inmuebles mediante adecuaciones y remodelaciones para recibir ingresos adicionales, lo que jalona el empleo de mano de obra no calificada.

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