Colombia necesita aumentar en 50% su energía renovable

Bogotá, mayo 27 de 2026. El próximo presidente de Colombia iniciará su gobierno con más de 3.053 MW de capacidad renovable no convencional provenientes de parques de mediana y gran escala en etapa de pruebas u operación (principalmente solares), los cuales representan cerca del 14% de la capacidad total de generación eléctrica del país. A esto se suman más de 22.000 soluciones de recursos distribuidos, equivalentes a más de 1.180 MW adicionales. En conjunto, estas inversiones en FNCER superan los USD 3.000 millones, de acuerdo con cifras publicadas por SER Colombia.

Sin embargo, atender el creciente consumo de electricidad requiere aumentar en 50% lo logrado a la fecha en renovables, complementado con las demás fuentes de energías. Esto implica para el próximo Gobierno resolver más de 300 trámites represados, proyectos retrasados y 5.086 megavatios sin cierre financiero. Un punto de partida retador pero necesario para evitar que el país se apague y la economía colombiana crezca con energía a costos competitivos, según la hoja de ruta que ha trazado SER Colombia, Asociación de Energías Renovables y Almacenamiento.

El documento, titulado “El poder de decidir”, plantea una advertencia concreta: si el país no acelera decisiones regulatorias, financieras y de infraestructura en los primeros dos años del nuevo gobierno, Colombia podría enfrentar un déficit estructural de energía desde 2027. La meta mínima para evitarlo es incorporar 6.000 nuevos MW generados a partir de renovables en los próximos cinco años. Con señales claras y ejecución, el potencial podría llegar hasta 9.500 MW.

Si los proyectos previstos logran entrar en operación, el país cerraría este año con más de 4.200 MW renovables instalados, una capacidad suficiente para abastecer los hogares de Bogotá y su área metropolitana, donde viven cerca de 10,2 millones de personas. Esa incorporación también reduciría emisiones equivalentes a sacar más de 265.000 carros de circulación cada año.

Preocupa la ejecución de los proyectos

Según SER Colombia, el 70% del tiempo que tarda un proyecto se pierde en trámites. Hay procesos con demoras cercanas a 2.000 días y una red de transmisión que no ha podido avanzar al mismo ritmo que la nueva generación renovable.

La hoja de ruta identifica seis frentes urgentes para la primera mitad del próximo gobierno:

1. Acelerar conexiones de proyectos y expandir la transmisión.

2. Modernizar el mercado eléctrico.

3. Destrabar licencias y trámites.

4. Impulsar almacenamiento con baterías.

5. Eliminar barreras para pequeños generadores.

6. Establecer una política energética de largo plazo que dé estabilidad a la inversión.

“Colombia no tiene un problema de falta de interés por parte del inversionista, sino de ejecución. Hoy hay más de 5.000 MW esperando cierre financiero y cientos de trámites detenidos mientras el país sigue necesitando energía y alivio tarifario”, afirma Alexandra Hernández, presidente ejecutiva de SER Colombia.

El documento también pone el foco sobre las reglas del mercado eléctrico. SER Colombia advierte que las intervenciones a la bolsa de energía han desincentivado la contratación de largo plazo y podrían afectar la participación de las fuentes renovables en mecanismos de confiabilidad.

La propuesta del gremio al nuevo gobierno incluye implementar subastas periódicas de contratos de largo plazo, actualizar los mecanismos de compra de energía y habilitar nuevas reglas para almacenamiento.

En paralelo, el gremio plantea un plan de choque para resolver en seis meses los cuellos de botella asociados a trámites y expansión de redes. La advertencia es que la nueva generación renovable no podrá entrar a tiempo si las conexiones siguen avanzando a un ritmo inferior al desarrollo de proyectos.

“Las renovables dejaron de ser una conversación de futuro. Ya son una necesidad de competitividad y soberanía energética. Lo que se decida en los próximos dos años marcará la capacidad del país para crecer con tarifas manejables y un sistema más resiliente”, sostiene Hernández.

SER Colombia calcula que, con las medidas planteadas en su hoja de ruta, el país podría ahorrarse hasta 7 billones de pesos en tarifas eléctricas gracias a una mayor incorporación de energías renovables.

El reto también pasa por las regiones, por lo que la asociación insiste en que los procesos sociales y ambientales deben avanzar con equilibrio entre participación comunitaria y urgencia energética. El documento evita hablar de una carrera entre tecnologías y plantea la complementariedad como eje del sistema eléctrico colombiano.

Además, el objetivo es que hogares, empresas y pequeños productores puedan participar más fácilmente en el sistema eléctrico.

La hoja de ruta llega en un momento donde las renovables ya tienen presencia en departamentos como La Guajira, Cesar, Atlántico, Tolima, Cundinamarca y Córdoba, con proyectos en operación, pruebas o construcción. El crecimiento acelerado de los últimos tres años convirtió a esta industria emergente en uno de los sectores con mayor movilización de inversión privada y generación de empleo en el país.

SER Colombia insiste en que el debate energético no debería plantearse como una competencia entre tecnologías, sino como una discusión sobre cómo complementar mejor las distintas fuentes para darle más estabilidad al país. La apuesta por las renovables, el almacenamiento y las nuevas redes no se limita a sumar megavatios: también busca aliviar la presión sobre las tarifas, fortalecer la seguridad energética y abrir oportunidades productivas en las regiones.