La Sabana de Bogotá, una zona de 15 minutos

Bogotá, abril 21 de 2026 – La Sabana de Bogotá ya no es solo el refugio residencial de la capital; se está transformando en el laboratorio más ambicioso del modelo de «Ciudad de los 15 Minutos» en Colombia. Con una proyección de crecimiento poblacional que superará los 1.2 millones de habitantes en municipios aledaños para 2030, la construcción de usos mixtos se posiciona como el activo más resiliente del sector.

De la movilidad a la proximidad

Históricamente, más de 800,000 personas se desplazan diariamente desde la Sabana hacia el centro expandido de Bogotá. Sin embargo, la saturación de los corredores viales (Autopista Norte y Calle 80) ha disparado la demanda de infraestructuras que eliminen la dependencia del vehículo.

El modelo de proximidad busca que el 90% de las necesidades diarias (salud, trabajo, comercio y ocio) se resuelvan en un radio no mayor a 2-3 kilómetros. Esto ha generado un cambio en el mix de los proyectos:

●      Aumento en metros cuadrados no residenciales: los desarrollos en la Sabana están destinando ahora entre un 15% y un 25% de su área total a servicios y comercio, comparado con el escaso 5% de la década pasada.

●      Valorización: propiedades integradas a ecosistemas de proximidad reportan una valorización hasta un 12% superior frente a proyectos aislados.

Comercio de proximidad, el nuevo motor de inversión

Para los expertos, el éxito de esta transición radica en los formatos comerciales de escala humana. No se trata de grandes centros comerciales, sino de pequeños centros comerciales y núcleos de servicios especializados que suplen los requerimientos de los habitantes de la zona.

«El desarrollo urbano actual ya no admite la vivienda aislada. El mercado exige entornos donde la productividad y el bienestar coexistan. Estamos viendo una migración del capital hacia proyectos que integran servicios financieros, salud y oficinas boutique en un mismo nodo», afirma Carlos Perry, de Activos Capital.

Caso de Éxito: el Corredor Cota–Chía

Bajo esta lógica de descentralización, Activos Capital lidera la transformación del corredor Cota–Chía con Meridiano Cota. Este desarrollo no es solo una respuesta a la falta de servicios, sino un nodo estratégico en una zona donde el flujo vehicular supera los 40,000 vehículos diarios.

  1. Integración vertical: combinan locales comerciales de alto tráfico con oficinas corporativas. Entre los servicios comerciales que ofrece se encuentra supermercados, barberías, salones de belleza, moda, lavadero de carros, panadería, etc., brindando así una alta gama de productos y servicios esenciales para los habitantes del sector, con posibilidad de crecimiento en la oferta de gastronomía y entretenimiento.
  2. Eficiencia operativa: reduce los tiempos de desplazamiento de los habitantes locales en hasta 45 minutos diarios, impactando directamente en la sostenibilidad regional.

Más allá de un proyecto inmobiliario, este tipo de iniciativas reflejan una tendencia más amplia en el desarrollo urbano de la región: la consolidación de espacios que combinan vivienda, comercio y trabajo en una misma zona, reduciendo desplazamientos y fortaleciendo las economías locales.

De esta manera, proyectos impulsados por Activos Capital buscan contribuir a la construcción de entornos más dinámicos y sostenibles, alineados con el concepto de ciudades de proximidad que hoy marcan la pauta en la planeación urbana global.