La firma calificadora de riesgo S&P Global Ratings redujo la calificación soberana de Colombia en moneda extranjera de largo plazo de BB a BB-, y la de moneda local de BB+ a BB, lo que aleja al país de la posibilidad de recuperar el grado de inversión.
De acuerdo con la calificadora, esta decisión responde a la compleja situación fiscal, el alto gasto, y la baja previsibilidad de las políticas económicas, aunque la perspectiva cambió a «estable».
Esto significa que el país deberá pagar más intereses por los préstamos nuevos que requiera en los organismos internacionales de crédito. Esta situación deja al Colombia en una posición de riesgo compleja debido a que el déficit fiscal de 6,4% registrado en 2025, implica que cada vez se estrecha más el margen de maniobra para el manejo del déficit.
La calificadora considera que el crecimiento económico de Colombia (2,6% anual) es muy débil, al tiempo que le preocupan las perspectivas de inflación al alza, factores que hacen más difícil la posibilidad de reducir el déficit fiscal, y disminuir la presión del endeudamiento público.
S&P Global Ratings advierte que la coyuntura económica mundial convierte a Colombia en un país más vulnerable a los choques externos.
El informe señala que, «nuestras calificaciones sobre Colombia reflejan su limitada flexibilidad fiscal, una alta carga de deuda, una posición externa débil y un nivel moderado de PIB per cápita. La política fiscal se ha vuelto menos predecible, lo que se evidencia en la decisión del Gobierno de suspender la regla fiscal el año pasado».


