Bogotá, septiembre 10 de 2025. Mientras el uso de canales digitales en Colombia sigue creciendo, los bancos y las aseguradoras enfrentan el desafío de adaptarse a las exigencias de los clientes digitales, que cada vez son más numerosos. Según la Supertintendencia Financiera, el 81,5% de las transacciones financieras ya se hacen por medios digitales, movilizando más del 60% del monto total transado.
Esta digitalización en constante crecimiento trae consigo, además, un entorno regulatorio más estricto y una demanda de eficiencia máxima, que exige a las aplicaciones comerciales estándar, conocidas como COTS (Commercial Off-The-Shelf), una modernización inaplazable.
Este tipo de aplicaciones, que son software comercial preexistente y listo para usar a través de licencias, han sido durante años la columna vertebral de procesos críticos como la integración de sistemas bancarios, la gestión de riesgos, el cumplimiento normativo o la experiencia del cliente.
Sin embargo, según explican los expertos de EPAM Systems Inc., se ha generado una estructura compleja y costosa de mantener gracias a la acumulación de soluciones modulares, la falta de integración y la rigidez de los sistemas heredados. Por eso la modernización de estas apps es tanto ventaja competitiva como condición para seguir vigentes en el mercado.
Apps para banca y aseguradoras
Los expertos de EPAM aseguran que los impulsores para entrar en esta carrera de modernización van más allá de simplificar y hacer más intuitivo y ordenado un sistema de por sí complejo. Según estos, son cuatro los factores que incentivan este cambio:
- Cumplimiento regulatorio: las multas por incumplimiento crecen, y los sistemas deben adaptarse con rapidez a nuevas normativas.
- Eficiencia operativa: Las arquitecturas rígidas y poco integradas generan costos adicionales y retrasos en la toma de decisiones.
- Experiencia del cliente: Los usuarios esperan servicios personalizados, respuestas inmediatas y disponibilidad 24/7.
- Competencia creciente: Quienes modernicen antes sus aplicaciones podrán aprovechar analítica avanzada, automatización y machine learning para operar con más agilidad.
Ahora, en cuanto a los procesos de modernización de COTS, no existe una única ruta. Para hacerlo exitosamente, hay algunos procesos que pueden funcionar según cada necesidad.
La primera es evaluar el portafolio existente y priorizar qué aplicaciones requieren ajustes según riesgos y objetivos del negocio. También migrar a la nube para ganar flexibilidad, escalabilidad y capacidad de respuesta frente al mercado. O adoptar arquitecturas API-first, que permiten integrar aplicaciones heredadas con nuevas soluciones tecnológicas. Y, por último, trabajar con metodologías ágiles para acelerar la implementación y adaptar los proyectos conforme evolucionan las necesidades.


