Por lo general, las ganas de comer algo dulce aparecen de repente a mitad de la tarde — muchas veces acompañadas de ansiedad, cansancio o simplemente ese deseo de darse un gustito.
¿Qué hacer? Los expertos recomiendan. Primero, hidratarse y tomar algo caliente, como un té, un café o aloe con té. Creo que muchas veces el antojo por lo dulce tiene un trasfondo emocional, y una bebida caliente calma, ayuda a reconectarse y a entender qué es lo que realmente está haciendo falta.
También es posible preparar un postre proteico con claras y proteína en polvo, al horno o en sartén, tipo panqueque dulce. Otra opción rápida es consumir un yogur griego con un poco de quinoa por encima. También da resultado consumir una barra o un batido proteico.
El truco está en tener siempre los ingredientes adecuados en casa o llevar algo en la cartera para no caer en tentaciones cuando aparece el hambre o el antojo.”
Fabiana Cremer García, nutricionista y miembro del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife
“Como soy una persona activa, enfrento lo dulce con moderación y con sentido. A veces, compartir un pedazo de torta con mi mamá o un chocolate amargo con mi pareja forma parte de mi ritual de bienestar. Creo que todo es posible con equilibrio.
Comer debería ser un acto que combine nutrición, emoción y placer. El secreto está en moverse, estar informada y no vivir en extremos. Se puede comer con alegría — sin culpa.”
Ana Cristina Gutiérrez, Nutricionista y Magíster en Nutrición, miembro del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife, dice:
“Cuando tengo ganas de algo dulce, como una fruta. Es dulce de forma natural y además tiene fibra, lo que me ayuda a sentir saciedad. Otra estrategia es preparar un batido proteico, que además de ser nutritivo, baja las oportunidades de terminar comiendo algo lleno de azúcar y sin valor nutricional.”
Por su parte, Clara Lucía Valderrama, nutricionista, dietista e integrante del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife asegura: “Mis opciones favoritas son yogur griego sin azúcar con frutas (casi siempre arándanos) o kéfir. A veces también elijo un pudín de chía con yogur natural o un panqueque proteico de avena. Estos snacks me llenan y evitan que recurra a calorías vacías. La clave es planear: tener los ingredientes a mano y, cuando aparezca el antojo, solo mezclar y disfrutar tu dulce saludable.”
A su turno, Talía Pinto, nutricionista y miembro del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife, sostiene: “Primero me pregunto si es hambre real o emocional. Si es hambre real, busco alternativas saludables como yogur griego, muffins o chocolate negro. Uso mucho el Nutri Muffin de Herbalife porque es nutritivo y fácil de preparar.
Esta estrategia funciona porque le doy a mi cuerpo lo que necesita sin privarme de algo dulce. Es importante escuchar al cuerpo.”


