Más del 50% de minería legal del país ya invierte en inteligencia artificial

Bogotá, agosto 6 de 2025. La industria minera en América del Sur está entrando en una nueva etapa marcada por la descarbonización de sus cadenas de suministro, la adopción de tecnologías emergentes y una creciente presión por cumplir estándares ambientales, sociales y de gobernanza (ESG). Así lo revela el más reciente informe de KPMG, que analiza las principales tendencias del sector de minerales y metales en la región.

Según el estudio, más del 50% de las empresas mineras están invirtiendo en inteligencia artificial, electrificación de minas, captura de carbono e incluso hidrógeno verde, con el objetivo de reducir emisiones y aumentar eficiencia operativa. La transformación tecnológica ya no es una opción, es la única vía para mantener la competitividad en un entorno regulatorio y geopolítico cada vez más exigente.

La descarbonización, que incluye reducir emisiones directas (alcances 1 y 2) y también aquellas generadas a lo largo de toda la cadena (alcance 3), se ha convertido en una prioridad estratégica. El informe advierte que para alcanzar los objetivos net-zero hacia 2050, la industria deberá reinventar sus procesos, productos y modelos logísticos.

Otra tendencia destacada es el nearshoring, que está relocalizando partes clave de la cadena de suministro hacia países con ventajas en recursos naturales y energías limpias. Esto fortalece la resiliencia operativa y reduce la dependencia de regiones en conflicto o con alta volatilidad.

En paralelo, el acceso a financiamiento sostenible se está ampliando. Programas públicos en Brasil y Argentina, así como el uso de bonos verdes y subsidios climáticos, están facilitando grandes inversiones para descarbonizar la minería.

KPMG concluye que las empresas que logren integrar sostenibilidad, eficiencia tecnológica y resiliencia logística serán las que lideren el nuevo ciclo minero sudamericano. Adaptarse no es solo un deber ambiental, sino una ventaja económica en la minería del futuro.