Mayor gasto público lo pagarán la gente y las empresas, vía reforma tributaria

Bogotá, junio 15 de 2025. El Gobierno tiene tres opciones para desactivar la actual crisis fiscal, es decir la falta de recursos generada por la caída de los ingresos. La primera es recortar el gasto, la segunda presentar una reforma tributaria, y la tercera, aumentar el endeudamiento público. Incluso es posible aplicar una mezcla de estas tres opciones.

Sin embargo, el ejecutivo optó por descartar un nuevo recorte de sus gastos y prefirió acudir a la reforma tributaria como la principal medida para aumentar sus ingresos. El Ministro de Hacienda, Germán Ávila, dijo que la iniciativa buscará recaudar 19 billones de pesos adicionales, que serán pagados por las personas naturales y las empresas. El Proyecto de Ley será presentado al Congreso en el segundo semestre del presente año.

Hasta ahora, lo que se sabe es que los 19 billones de pesos saldrán de una revisión del IVA, es decir que el ajuste se aplicará varios de los sectores que hoy están exentos o que pagan una tarifa inferior al 19%, que rige como tope del Impuesto a las Ventas en el país.

Por ahora, está claro que el Gobierno no tocará la cifra del 19%, sino que se rebuscará los ingresos que necesita para atender sus gastos, en las actividades que hoy no pagan nada o tributan un porcentaje menor.

Todos pagan

Lo anterior significa que los colombianos serán los ‘paganinis’ del exceso de gasto del Gobierno, y que según el propio Ministerio de Hacienda, demanda recursos adicionales por 19 billones de pesos.

De esa manera, el Ejecutivo descarta la posibilidad de reducir sus gastos, y prefiere entrar al bolsillo de los hogares y las empresas, por la vía de los impuestos.

Igualmente, el presidente Gustavo Petro ha señalado que aplazará el cumplimiento de la regla fiscal, es decir, que no tendrá en cuenta, por ahora, los límites establecidos para sus gastos. Esta decisión encarece los intereses del endeudamiento externo del país, ya que los organismos internacionales han aumentado la desconfianza hacia Colombia. Como la deuda externa la pagan todos los colombianos, finalmente el impacto llegará a sus bolsillos de cada uno de los hogares y las empresas.

En otras palabras, para mitigar el déficit fiscal, el Gobierno escogió la fórmula que más afecta a las personas y a las empresas, descartando la posibilidad de reducir sus gastos.