Proteja la propiedad intelectual en el mercado externo

Bogotá, 13 de mayo de 2025. En un mundo empresarial globalizado, la protección de la propiedad intelectual (PI) es fundamental no solo para mantener la competitividad, sino también para fomentar relaciones éticas y responsables entre actores del mercado. El reciente caso de Frisby en España ha puesto de manifiesto lo que ocurre cuando una marca emblemática no cuenta con la protección adecuada fuera de su país de origen. Sin embargo, también ha resaltado el poder de la solidaridad empresarial: mientras se resolvía la controversia, KFC decidió apoyar públicamente a Frisby, reconociendo su trayectoria y su valor como marca colombiana.

Este gesto no solo marcó la diferencia desde el punto de vista reputacional, sino que abrió una conversación sobre la importancia de proteger los derechos marcarios y de promover una competencia leal.

Desde Baker McKenzie, compartimos cuatro lecciones clave para las empresas que buscan expandirse internacionalmente, protegiendo sus marcas y construyendo relaciones respetuosas con sus pares del sector:

1. Registrar marcas en los mercados relevantes

Registrar una marca únicamente en el país de origen deja la puerta abierta para que terceros se aprovechen de su reputación en otros territorios. En el caso de Frisby, la falta de registro previo en España permitió que otra empresa se apropiara del signo distintivo, generando confusión y un posible daño reputacional.

Lección clave: Las empresas deben anticiparse y registrar sus marcas en los países donde tienen presencia actual o potencial. Herramientas como el Protocolo de Madrid simplifican este proceso y fortalecen la protección internacional.

2. Establecer relaciones claras con socios y aliados comerciales

Cuando se expande un negocio, es común celebrar contratos de distribución, franquicia o colaboración. Estos deben incluir cláusulas específicas sobre el uso de la marca y otros activos intangibles.

Lección clave: Formalizar acuerdos bien estructurados con socios internacionales ayuda a prevenir conflictos sobre el uso de la propiedad intelectual y protege la integridad de la marca.

3. Monitorear el uso de la marca y responder oportunamente

La gestión de PI no se limita al registro: requiere monitoreo constante para detectar posibles usos indebidos y actuar con agilidad. Esto incluye vigilar registros de marcas similares, detectar infracciones en línea y asegurarse de que los derechos estén vigentes y actualizados.

Lección clave: Establecer mecanismos de vigilancia y reacción temprana permite proteger la marca de manera efectiva y sostenida en el tiempo.

4. Promover una cultura de respeto mutuo entre competidores

El apoyo público de KFC a Frisby es un ejemplo de responsabilidad empresarial que trasciende la competencia. En lugar de aprovechar una vulnerabilidad legal de su competidor, KFC eligió reconocer su legado y mostrar respeto por su historia.