En 3 años, el país almacenaría 2.074 MWh en baterías si se ajustan las reglas 

Bogotá, 4 de noviembre de 2026. En los próximos tres años podrían construirse en Colombia al menos 2.074 MWh de almacenamiento de energía, un portafolio inicial que hoy está en evaluación. El 64 % de esa capacidad se planea para 2027, si se materializan los habilitadores regulatorios y de trámites, de acuerdo con SER Colombia, el gremio de energías renovables y almacenamiento. 

Estas cifras reflejan el potencial de inversión del sector, pero también la urgencia de completar las reglas que permitan llevar los proyectos a su etapa de construcción y operación. 

“Imaginen una familia en Colombia: son las ocho de la noche. Los niños están haciendo sus tareas, estamos preparando la comida y el celular se está cargando. De repente, se va la luz. En ese instante, una batería deja de ser una tecnología. Se convierte en tranquilidad”, afirma Alexandra Hernández, presidenta ejecutiva de SER Colombia.

La energía solar y eólica son fundamentales para diversificar la matriz eléctrica y fortalecer la seguridad energética, pero su variabilidad exige almacenar los excedentes de generación y aprovecharlos cuando el sistema lo requiere: guardar el sol de la tarde para utilizarlo en la noche.

“Colombia ya registra adelantos en esta dirección y es muy importante reconocerlos. Este año se avanzó en la política pública, lineamientos regulatorios, subastas de contratos, de energías renovables con almacenamiento y, además, las empresas están en la evaluación de inversiones concretas en baterías ubicadas en diferentes regiones del país.” asegura Alexandra Hernández. 

Las propuestas de SER Colombia para el Gobierno 

El gremio presentó un paquete de propuestas para acelerar el desarrollo del almacenamiento, con énfasis en cuatro frentes: mecanismos de remuneración, instrumentos de seguimiento y control ambiental, procesos para asignar baterías como activos de red y una hoja de ruta de articulación entre las entidades competentes, con acciones y tiempos definidos. El propósito es facilitar la coordinación institucional, dar previsibilidad a los inversionistas y agilizar los procedimientos para desarrollar nuevos proyectos.

“Un país que depende de una sola fuente es vulnerable, si se diversifica, es competitivo. La respuesta es complementar: cuando bajan los embalses, entran el sol y el viento; cuando el sistema se estresa, la diversificación lo estabiliza, y cuando sube la demanda, entra el almacenamiento”, señala Alexandra Hernández. 

Para el gremio, la discusión energética de los próximos cuatro años debe ir más allá de la expansión de la capacidad instalada y apuntar a un sistema más seguro, competitivo e incluyente, en el que la diversificación de las fuentes y el almacenamiento trabajen de manera complementaria.

“Las energías renovables son el presente. El almacenamiento es la llave del futuro. Y el futuro energético de Colombia no solo se va a generar. Se va a almacenar”, concluye.