Estudio de EY revela que juntas directivas deben enfocarse en la competitividad

El 79% de las Juntas Directivas en Colombia ubica las condiciones económicas como su principal prioridad de supervisión en 2026. La innovación y las tecnologías en evolución se posicionan como la segunda prioridad, con un 70% de menciones.

Bogotá, junio de 2026. EY Colombia presentó los resultados del estudio Prioridades de las Juntas Directivas 2026, una investigación realizada en Colombia, Brasil, Chile y México que revela cómo las Juntas están distribuyendo su atención y tiempo en un entorno donde variables económicas, políticas, regulatorias, tecnológicas y demográficas ya no operan de forma aislada: interactúan, se amplifican entre sí y reducen el margen de reacción de las organizaciones.

Para las Juntas, el riesgo hoy no es la incertidumbre, es seguir decidiendo con supuestos que ya no aplican. Anticiparse exige tiempo real y criterio técnico propio”,señaló Ximena Zuluaga, Presidenta y Country ManagingPartner de EY Colombia.

Las condiciones económicas se mantienen como la principal prioridad para las Juntas Directivas en Colombia. El 79% de los encuestados las ubica como su foco prioritario de supervisión, en un contexto marcado por presión sobre márgenes, mayores costos, encarecimiento del capital y restricciones en el acceso al financiamiento. Sin embargo, el estudio evidencia que, aunque siguen liderando la agenda, estas condiciones ya no concentran la atención de manera excluyente.

En 2026, junto con la economía operan otras fuerzas que condicionan directamente la ejecución de la estrategia. Los riesgos políticos y geopolíticos, con un 70% de menciones,se posicionan como la tercera prioridad, una posición significativamente más alta que en el promedio regional, donde no figura en el top 3. Este diferencial refleja la mayor exposición de Colombia país a la incertidumbre política, la volatilidad regulatoria y el impacto de la política pública sobre el entorno de negocios, en un año marcado por el ciclo electoral y una agenda de reformas de alto impacto.

“La diferencia en 2026 no está en identificar los riesgos, sino en cómo se toman decisiones cuando varios impactan al mismo tiempo. Para las Juntas Directivas, el desafío ya no es priorizar temas, sino decidir con qué supuestos de capital, mercado y crecimiento están gobernando sus organizaciones”, señaló Ximena Zuluaga.

Capital bajo presión y transformación tecnológica

La innovación y las tecnologías en evolución se consolidan como la segunda prioridad para las Juntas en Colombia, con 70% de menciones. Sin embargo, el estudio identifica una brecha crítica: solo el 25% de los miembros de Junta cuenta con conocimiento especializado en inteligencia artificial, el 30% depende exclusivamente del equipo ejecutivo para supervisar este frente y apenas el 7% tiene previsto incorporar un perfil experto en el corto plazo. La tecnología es prioridad declarada, pero la capacidad para gobernarla estratégicamente no ha avanzado al mismo ritmo. 

Este patrón se replica en la distribución del tiempo. Mientras los temas tradicionales como condiciones económicas y asignación de capital reciben atención que los propios directores califican de suficiente o excesiva, los temas que más condicionarán la competitividad futura acumulan las mayores brechas: el 48% de los miembros de Junta considera que dedica menos tiempo del necesario a ciberseguridad; el 47% a cambio climático; el 40% a talento; y el 39% a innovación tecnológica.

La brecha no es tecnológica, es de gobernanza. Hay una diferencia entre aprobar inversiones en tecnología y supervisar si esa tecnología está transformando realmente el modelo de negocio. 

Envejecimiento poblacional: una variable estructural de mercado

El estudio incorpora además una variable que las Juntas en Colombia no pueden seguir postergando: el envejecimiento poblacional. El 43% de los miembros de Junta en Colombia anticipa que su impacto más significativo será la evolución en el diseño y la demanda de productos y servicios, por encima de su efecto en talento, estructura laboral o bienestar.

Esto transforma la naturaleza del desafío. El envejecimiento no es un tema de gestión interna, es una fuerza que redefine el mercado al que sirven las organizaciones, y que debe estar presente en las decisiones de portafolio y estrategias de crecimiento. 

De la resiliencia a la anticipación estratégica

En conjunto, los hallazgos del estudio confirman que el desafío central de las Juntas en Colombia en 2026 no es de claridad de prioridades, es la capacidad de redistribuir el tiempo, fortalecer el criterio técnico propio e integrar en una sola conversación estratégicas fuerzas que hoy se analizan por separado. 

“En 2026, para una Junta Directiva no basta con cubrir la agenda. El reto es anticiparse: dedicar tiempo real a los temas que ya están definiendo la competitividad (tecnología, ciberseguridad, talento) y fortalecer el criterio técnico para supervisarlos con independencia. En Colombia, esa exigencia es mayor por el peso de los riesgos políticos y regulatorios y por la exposición a dinámicas externas que impactan la inversión y operación, concluyó Ximena Zuluaga, Presidenta y Country Managing Partner de EY Colombia.

Las Juntas que logren cerrar esa brecha (de tiempo, de información y de capacidades) estarán mejor posicionadas para convertir la incertidumbre en ventaja. Como lo advierte el estudio, las juntas supervisan el negocio de hoy, y el negocio de mañana se define en los temas que menos atención reciben.