El histórico incremento del 23,78% del salario mínimo en Colombia comienza a parecerse al de Venezuela, que en 2024, fue de 86% y en 2025 llegó a 23%. El decreto de Petro rige para aportes a salud y pensiones, arriendos, cuotas moderadoras, tarifas notariales, peajes y apartes de tránsito, entre otros.
Bogotá, 29 de diciembre de 2025. «Dos millones de pesos se lo gastan los ricos en una noche de parranda». Esa fue una de las justificaciones dadas por el presidente Gustavo Petro, para reajustar el salario mínimo nominal en 23,78% y en 18,7% en términos reales, es decir, descontada la inflación del 2025, que aún no se conoce.
La cifra es prácticamente la misma que había anticipado el ministro del Interior, Armando Benedetti, y supera por varios puntos, el 12% que había insinuado el Ministerio de Trabajo, Antonio Sanguino.
A pesar de que la noticia dada por Petro es considerada buena para unos dos millones de personas que devengan el salario mínimo, en mandatario no hizo ningún comentario sobre el impacto que esta decisión tendrá sobre trámites estatales y pagos como aportes a seguridad social (salud, pensiones y parafiscales) arriendos, cuotas moderadoras y copagos en salud, tarifas notariales, multas y comparendos de tránsito, tasas administrativas, topes de Vivienda de Interés Social, arriendos, contratos, honorarios y servicios de vigilancia y aseo, entre otros.
Este histórico incremento del salario mínimo en Colombia comienza a parecerse al de Venezuela, que en 2024, fue de 86% y en 2025 llegó a 23%.
Petro cumplió con lo que había advertido hace un par de meses atrás: «este 2025 será el último año en el que yo podré reajustar el salario mínimo… y voy a aprovechar».
El mandatario admitió que el incremento salarial para 2026 tendrá efectos sobre la inflación, pero aseguró que habrá más demanda, más ventas y más ganancias para las empresas, bien sea grandes, medianas o pequeñas.
El Gobierno descuadra sus propias cuentas
Uno de los problemas más graves que generará el incremento del 23,7% en el salario mínimo es el descuadre de las cuentas del propio Gobierno. En el Marco Fiscal de Mediano plazo que sirve de ruta para el manejo presupuestal del 2026, el Ministerio de Hacienda previó un ajuste del 7%, pero esta cifra se triplicará con el incremento salarial, lo que indica que no habrá recursos suficientes para pagar los salarios de los funcionarios del Estado.
Igual sucederá con las pensiones, ya que en Colombia, la mayoría de los jubilados tienen una asignación de salario mínimo, y ahora tendrá que pasar de 1.423.500 pesos mensuales, a 1’750.905 pesos, si se tiene en cuenta que estas personas no reciben subsidio de transporte.
Los sectores más perjudicados con el incremento del salario mínimo de 2026 son los intensivos en mano de obra, como la agricultura, la vigilancia privada, los call center y la construcción entre otros.
La noticia del reajuste del mínimo del 2026 también echa por tierra una posible reducción de las tasas de interés, pues los analistas aseguran que la inflación absorberá, en gran medida este aumento. Esto significa que el crédito hipotecario y el endeudamiento para estudio saldrán más costosos.
Igual suerte podría correr el desempleo, cuyo indicador venía bajando en 2025, pero en 2026 podría dar la vuelta hacia una tendencia creciente.
Aunque el mínimo de dos millones de pesos mensuales fue bien recibido por las centrales obreras y los sindicalistas, buena parte del golpe que genera el reajuste impactará de manera directa a quienes devengan ese salario. Es más, a partir del 1 de enero, más colombianos quedarán devengando el mínimo, porque a ese grupo se suman quienes hasta el 2025 tenían un ingreso mensual superior a 1’423.500 pesos y menos de 1’850.000 pesos. Esto debido a que en Colombia, ningún trabajador formal puede devengar menos del salario mínimo.
La noticia de Petro tiene a los empresarios y los gremios con los pelos de punta, luego de que su propuesta en las negociaciones con las centrales obreras se ubicará en alrededor de 7,5%.
«No le estamos quitando a nadie un peso. Todo esto lo hacemos para reducir la desigualdad…Solo así se logra la paz», concluyó el presidente Petro.


