Acción Contra el Hambre inicia plan de atención a migrantes del Darién

ACH está asistiendo a población migrante que enfrenta mayores vulnerabilidades, lo cual incluye a madres gestantes y lactantes, así como a niños y niñas entre 0 a 10 años.

BOGOTÁ, Noviembre del 2023. Acción contra el Hambre inició sus actividades humanitarias en la Región del Darién, en los municipios de Capurganá y Acandí en Chocó y en Turbo y Necoclí, Antioquia, cuatro ubicaciones estratégicas que son puntos claves en la ruta para la entrada a la desafiante selva del Darién, una zona selvática y pantanosa de muy difícil acceso y con condiciones geográficas y climáticas extremas. La respuesta humanitaria de Acción contra el Hambre se centra en proporcionar atención en salud materno-infantil a través de brigadas móviles compuestas de personal médico y nutricionistas.

“Nuestro enfoque prioritario es asistir a la población migrante que enfrenta las mayores vulnerabilidades, lo cual incluye a madres gestantes y lactantes, así como a niños y niñas entre 0 a 10 años.  Sabemos que muchas personas seguirán su travesía de la selva del Darién y nuestra misión es proporcionar ayuda humanitaria para brindarles los servicios esenciales necesarios para garantizar su bienestar y salud”, indica John Orlando, Director País en Colombia de Acción contra el Hambre.

Durante el año 2023, la intensificación de los flujos migratorios en esta zona ha ido en aumento y de manera vertiginosa en los últimos meses. Según el Servicio Nacional de Migración Panamá, a agosto de 2023, 333.704 personas entraron al país de manera irregular a través de la selva del Darién. Si bien en el año 2022, un total de 250.000 personas hicieron la travesía, representando un incremento de 87% frente al 2019 (con 113.000 personas); en las últimas semanas, se han contabilizado picos de 2.500 y hasta 3.000 personas diarias. Los municipios que concentran los movimientos de miles migrantes son: Necoclí, Turbo y Apartadó en el departamento de Antioquia, y Capurganá y Acandí en el departamento del Chocó.

Día tras día, las cifras siguen aumentando, lo que evidencia la aguda crisis que se vive en el Darién, una región que se vuelve implacable para las personas que la atraviesan frente a sus persistentes lluvias.

Un panorama de esta situación se evidencia en el período comprendido entre el 24 de septiembre y el 1 de octubre de este año, periodo en el que nuestro equipo de salud identificó madres gestantes con bajo peso para la edad gestacional, niños y niñas en delgadez y riesgo de desnutrición y una importante prevalencia en infecciones respiratorias y problemas en la piel, además de enfermedades diarreicas agudas. “Hemos identificado niños y niñas con desnutrición crónica, otros en riesgo, con retraso en talla y también con deficiencias en micronutrientes (Hambre Oculta)”, comenta la doctora Angélica, médica del equipo de Acción contra el Hambre.

Lo primero que realiza el equipo de salud son tamizajes nutricionales, valoraciones médicas y evaluaciones del estado nutricional de las madres gestantes y sus hijos e hijas, para posteriormente orientar o iniciar tratamientos terapéuticos y con micronutrientes. “Para nosotros es un reto enfrentarnos a este contexto, la población en tránsito tiene un propósito muy claro que es cruzar el Darién. Hemos identificado niños y niñas con enfermedades respiratorias y es un riesgo adicional cruzar la selva con ellos en estas condiciones, ya que la humedad y la exigencia física empeorarán sin lugar a duda sus condiciones de salud”, explica la médica.

A su vez, Marcela, una madre migrante, comparte con nosotros las razones que los llevaron, junto a su esposo y sus dos hijos, a tomar la decisión de atravesar la selva. “Todo el mundo te juzga cuando te ven con los niños, te dicen que eres irresponsable, pero es que aquí las cosas están muy difíciles. Fueron muchos días que después de levantarnos y ver que no teníamos para darle de comer a nuestros hijos, nos vimos obligados a migrar nuevamente. Sabemos que el viaje es duro, pero es que, si se iba uno solo, el otro tenía que aguantar la presión de decidir entre pagar el arriendo de la pieza donde vivíamos o darle de comer a los niños, eso se volvió insostenible. Además, después yo tendría que irme sola con los niños por el Darién. Lo pensamos mucho y dijimos, estamos juntos y los dos vamos a sacar a los niños adelante, hay que tener fe y seguir”, indica esta joven mama venezolana de 26 años.Principio del formulario

En esta región, Acción contra el Hambre trabaja en estrecha colaboración y en complementariedad con la organización HIAS y de manera articulada con los Puntos de Atención y Orientación (PAO), con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), con Migración Colombia, con el Grupo Interagencial sobre Flujos Migratorios Mixtos (GIFMM) y con la Cruz Roja Colombiana. En Capurganá y Acandí, coopera con los PAO, la Secretaría de Salud, la Alcaldía y con las organizaciones humanitarias y de la institucionalidad local presentes. Cabe destacar que la atención de Acción contra el Hambre se realiza en el marco de su Programa País apoyado por la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo.