Apiario Miel del Jardín, endulza la educación en defensa de las abejas

«Somos una empresa que genera conocimiento en investigación para la conservación, la diversificación y la sostenibilidad de la industria de las abejas”, asegura Anderson Rojas.

El apiario Miel del Jardín es una empresa productora de miel de abeja, pero el foco principal no tiene mucho que ver el ejercicio de vender la mayor cantidad de botellas de ese producto, como lo hicieron sus fundadores durante más de medio siglo. Ahora, la compañía antioqueña destina buena parte de su trabajo al desarrollo social de la industria apícola colombiana. “Somos una empresa dedicada a generar conocimiento multidisciplinario en investigación para la conservación, la diversificación y la sostenibilidad de la industria nacional de las abejas”, asegura Anderson Rojas, miembro de la tercera generación de esta familia paisa dedicada a la apicultura.

“Nuestro propósito no es exclusivamente producir miel de abeja, sino diversificar, agregar valor y compartir el conocimiento con otros actores de la industria”, dice Rojas, quien sostiene que el producto está presente en gastronomía, bebidas y cosméticos, entre otras actividades.

“Ofrecemos un tour apícola, porque estamos interesados en que más gente invierta en apicultura y en que los colombianos conozcan mucho sobre la industria, partiendo del reconocimiento de las mieles puras y naturales y, sobre todo, de la necesidad de conservar esta especie, la cual genera grandes beneficios para la sociedad, ya las abejas son consideradas el mejor activo del planeta”.

Aunque Mieles del Jardín es una empresa enfocada en el mercado nacional, son frecuentes las visitas de expertos y apicultores de otros países, que quieren conocer en qué consiste el modelo de apicultura educativa que busca compartir el conocimiento entre potenciales productores y la comunidad en general.

Se trata de una iniciativa en la que Mieles del Jardín involucra a los habitantes de la zona de influencia de las colmenas, con el fin de que la sociedad en general participe en el proceso de conservación de la especie, incluyendo a productores agropecuarios, instituciones públicas, consumidores y defensores del medioambiente.

“Bajo el nuevo concepto hemos educado a cerca de 20 instituciones entre escuelas, colegios y universidades, y hemos trabajado de la mano con diversas fundaciones como la Aurelio Llano Posada. Como emprendimiento rural, la empresa Miel del Jardín, ha encontrado en la Fundación Aurelio Llano Posada, un apoyo significativo. “Con la Fundación trabajamos en equipo. Ellos nos han apoyado en nuestra estrategia de educación en su sede de Fredonia (Antioquia)”.

La información compartida va desde la educación en buenas prácticas de cultivo, aprender a conocer las mieles y los productos originales, para que los consumidores no caigan en la trampa y el riesgo de adquirir mieles adulteradas.

Otro de los factores en los que trabaja Mieles del Jardín es en la estrategia de agregar valor a la producción mediante la investigación de derivados de la miel de abeja.

Desafíos del sector

La empresa Miel del Jardín es consciente de la importancia de hacer pedagogía sobre la necesidad de proteger a las abejas. Por eso, Anderson Rojas, directivo de la empresa, es reiterativo en el llamado a la sociedad para que participe en la estrategia de conservación de la especie. “Proteger las abejas no es una tarea exclusiva de los apicultores, sino de la sociedad en general”.

Aunque reconoce que las abejas lo han picado muchas veces, afirma que el esta especie no constituye un peligro para la sociedad. “Tenemos que respetarles su espacio y el hábitat. Así como los seres humanos defendemos nuestras familias, las abejas defienden la de ellas,”.

Recuerda, a manera de anécdota, que cuando estaba pequeño, el papá lo llevaba a las colmenas como auxiliar, y la única protección era una máscara y unas medias en los brazos, porque no había dinero para comprar un esquema de protección adecuado. También recuerda que su familia nunca sufrió de enfermedades como artritis, porque estaban curados con la apiterapia natural de trabajar en esta actividad. Anderson Rojas dice que en estos momentos se está trabajando en la afinación de una nueva forma de apiterapia. Se trata de una especie de nebulizaciones, ya que en una colmena hay más de 1.000 aromas saludables para el sistema respiratorio.   

Hoy, la producción de abejas tiene al sector agropecuario como principal enemigo, el mismo que se favorece con la existencia de esta especie, gracias que estos animales son los protagonistas de la polinización. Por eso, Anderson pide aliarse en defensa de las abejas, lo cual trae grandes beneficios para la producción de alimentos en Colombia y el mundo.

¿Cómo reconocer la miel original?      

Los primero que tengo que hacer es desmontar varios mitos. Se dice que la miel de abeja que se cristaliza es mala, por el contrario, es una seña de que se trata de un producto original. Tampoco es cierto que entre más agresivas sean las abejas, producen más y mejor miel.

Resultados de diferentes investigaciones revelan que alrededor del 90% de la miel que se ofrece en el mercado colombiano tiene algún grado de adulteración. “Recuerden que este es el alimento más falsificado del planeta”, asegura Anderson.

Advierte que la cristalización es un proceso normal de la miel de abeja original, y eso no significa que cuando esto sucede, es porque tenemos un producto adulterado. Eso depende del clima en el que nos encontramos. Si estamos en tierra caliente, la miel original se toma más tiempo en cristalizarse. En una región de clima frío se cristaliza más rápido, pero sigue siendo original.

Ánderson reveló seis datos muy importantes:  1- La miel de abeja es el único alimento del mundo que no tiene fecha de vencimiento. 2- La miel de abeja natural, cuando se cristalice, nunca se debe someter a calentamiento en baño María, ni a ninguna otra forma, porque pierde las propiedades nutricionales. 3- El empaque debe ser siempre en frasco de vidrio. 4- No se debe guardar en la nevera. 5- La miel siempre se debe guardar tapada. 6- No compre miel empacada en frascos de plástico. A ello se suma la recomendación de buscar un apicultor, una marca o punto de venta de confianza, y de hacer una consulta de la información incluida en la etiqueta, sobre el origen del producto, antes de adquirirlo. El color de la miel depende del tipo de cultivos que haya en la región donde están ubicadas las colmenas.