Una metodología que relaciona el producto con los insumos, equipos y herramientas, desde que el aguacate sale de la empacadora hasta que se embarca, permitiría normalizar y estandarizar el proceso.
Los puertos del país se han concentrado en fortalecer y ampliar su infraestructura, dejando relegadas las técnicas que aseguran la calidad en la cadena logística; por ejemplo, en algunos casos todavía hay deficiencias en el mantenimiento de la cadena de frío y la manipulación de las frutas.
“Con respecto a la industria agrícola, las mejoras se han enfocado en el proceso de producción, en el campo y en las plantas o empacadoras. Cuando el producto sale a puerto para exportación, pocas veces se sabe cómo lo van a tratar, si se asegurará su calidad o no”, afirma Carlos Andrés Escobar Ángel, magíster en Ingeniería Industrial de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), sede Medellín.
Pensando en que esto compromete la competitividad del país en el mercado exterior, el magíster desarrolló una metodología basada en las normas técnicas de calidad y enfocada en la logística de salida. “Trabajamos con aguacate hass y con el puerto de Cartagena, porque desde allí se exporta a 140 países”.
Cadena de suministro y la logística de salida
Para elaborar su propuesta, realizó un diagnóstico de la cadena de suministro y la logística de salida, desde lo que pasa en la empacadora hasta cuando llega a puerto, y además tuvo en cuenta la normatividad nacional e internacional.
Así mismo, trabajó con información de las tres empresas que exportan la mayor cantidad de aguacate hass desde el puerto de Cartagena. “Elaboramos una encuesta con los criterios que consideramos son clave para mantener la calidad en la cadena de suministro, como por ejemplo tener un horario fijo de recepción en planta, poner mantas de etileno, establecer niveles de emisión de dióxido de carbono, etc., asuntos básicos que por lo general no se cumplen”.
Los 132 expertos de las empresas encuestadas respondieron qué tanto estaban de acuerdo con cada uno de los criterios, y los resultados arrojaron que el 27 % están “De acuerdo” con las afirmaciones planteadas, y el 73 % “Totalmente de acuerdo”, porcentajes que luego se validaron con el software Kappa Fleiss, que calcula automáticamente la concordancia de los datos obtenidos.
Factores identificados
i- En la planta empacadora, la rapidez con que se empaque la fruta y que sí se haga la marcación según calibre.
ii- En el transporte terrestre, el seguimiento de la cadena de frío y que se cumplan los tiempos de la ruta desde la empacadora hasta el puerto.
iii- En la gestión portuaria, que haya tiempos cortos en la operación de vistos buenos y garantías de no maltrato de la fruta por manipulación.
“Estos son solo 3 de los 13 puntos críticos identificados. Con base en ellos desarrollamos la propuesta metodológica para garantizar la calidad, centrada básicamente en estos 3 asuntos, y cada uno se relaciona con una lista de verificación que incluye criterios relacionados con disponibilidad de insumos, equipos y herramientas”, añade el investigador.
Así, el derrotero elaborado, que cualquier empresario puede utilizar, da una idea clara de los puntos que se deben revisar. La guía permite incluso agregar fotos del proceso, de manera que se pueda ver lo que está pasando en algún tramo, y así, de ser necesario, implementar planes de acción.
La metodología se puede aplicar a casi cualquier cadena de suministro; por ejemplo, el magíster Escobar la está utilizando para la exportación de flores.