Cómo se comportaría el dólar esta semana

Por: Rodrigo Lama, Chief Business Officer de la fintech latinoamericana Global66.

Bogotá, 01 de julio. Comenzamos la semana con los mercados globales mostrando un comportamiento mixto, impulsados por datos dispares en Asia y renovadas expectativas en política monetaria. En China, los PMI manufacturero y de servicios arrojaron resultados divergentes: aunque la manufactura superó levemente las expectativas, se mantiene por tercer mes consecutivo en terreno contractivo, reflejando el impacto persistente de la guerra de aranceles con Estados Unidos. 

En paralelo, los futuros de renta variable en Wall Street anticipan una apertura en terreno positivo, reforzando el impulso alcista que llevó a los principales índices a máximos históricos la semana pasada. Este optimismo responde tanto al fin del conflicto en Medio Oriente, que redujo la aversión al riesgo, como a la mayor certeza respecto a próximos recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, alimentada por datos de crecimiento económico inferiores a lo esperado y señales de una inflación que comienza a moderarse de forma más consistente.

Además, se publicaron importantes datos macroeconómicos en Estados Unidos que reflejaron un panorama mixto. La semana comenzó con los índices PMI de manufactura y servicios correspondientes a junio, ambos sorprendiendo al operar en terreno positivo, lo que sugiere una leve recuperación en la actividad económica. Sin embargo, esta señal de fortaleza fue contrarrestada por una caída en la confianza del consumidor, que alcanzó su nivel más bajo en un año, reflejando preocupación por el entorno económico y laboral. A esto se sumó el deterioro en el mercado inmobiliario, con cifras de ventas de viviendas en retroceso, afectadas por un escenario crediticio más restrictivo y tasas aún elevadas

La semana cerró con dos referencias clave: una fuerte corrección a la baja en la segunda lectura del PIB del primer trimestre, que se ajustó a –0,5 %, y el índice de precios del gasto en consumo personal (PCE), que mostró una inflación levemente superior a lo previsto, lo cual introduce cierto grado de cautela respecto al ritmo y profundidad de los recortes de tasas esperados por parte de la Reserva Federal.

Por su parte, el Índice Dólar (DXY) continuó con su racha bajista, confirmando la ruptura del soporte técnico en torno a los 97 puntos, lo que refuerza la actual tendencia de debilitamiento del billete verde frente a sus principales contrapartes. Esta depreciación estuvo en línea con la evolución del índice de volatilidad VIX, que se mantuvo bajo los 20 puntos durante toda la semana, reflejando un entorno de menor incertidumbre en los mercados financieros. No obstante, es importante considerar que en solo nueve días vence la extensión del plazo sobre los aranceles impuestos por la Casa Blanca en el marco de la guerra comercial con China, por lo que el mercado podría volver a mostrar mayor sensibilidad ante cualquier novedad o declaración oficial relacionada con este tema, especialmente si las negociaciones no avanzan hacia un acuerdo definitivo.

Perspectivas a corto plazo

Junto a la vuelta de la calma momentánea, los fundamentos vuelven a tomar protagonismo con un dólar que continúa debilitándose a nivel global. Mantenemos nuestra visión de un dólar estructuralmente más débil en los próximos meses, respaldada por señales de desaceleración económica y un eventual giro en la política monetaria de la Reserva Federal. 

Sin embargo, en el corto plazo no se descarta que puedan resurgir eventos inesperados, principalmente de carácter geopolítico, que activen nuevamente la demanda por activos refugio, entre ellos el dólar. Dejando estos potenciales choques de lado, la narrativa que probablemente dominará el comportamiento de los mercados durante las próximas semanas será la resolución del conflicto comercial entre Estados Unidos y el mundo, así como la evolución de las expectativas de ajuste de tasas de interés por parte de la FED, elementos clave que marcarán el rumbo del billete verde en los próximos días.