Así se movió el dólar la semana pasada

Por: Rodrigo Lama, Chief Business Officer de la fintech latinoamericana Global66.

Bogotá, 17 de junio. Comenzamos la semana con una leve descompresión y cierto optimismo en los mercados, a pesar de la confusión y la escalada de una guerra abierta ya declarada entre Israel e Irán. Aunque los ataques de ambos bandos continúan e incluso se intensifican día a día, esta mañana surgieron señales de posible apertura al diálogo entre las partes, gracias a la mediación de países aliados. Este escenario favoreció un clima de mayor estabilidad que se tradujo en una disminución de la volatilidad e incertidumbre en los mercados globales.

En un segundo plano quedan las buenas noticias provenientes de Estados Unidos en materia de inflación, ya que tanto el IPC como el IPP reflejaron cifras mejores a lo esperado por los analistas. Sin embargo, estos datos quedaron opacados por la escalada del conflicto bélico en Medio Oriente. Del mismo modo, perdió protagonismo el reciente acuerdo comercial alcanzado entre Estados Unidos y China para relajar aranceles sobre productos y materias primas estratégicas para el desarrollo y seguridad nacional de ambas potencias.

Este complejo contexto impulsó al oro a alcanzar los 3.470 USD por onza, mientras que el precio del petróleo WTI saltó más de 10 USD, cerrando la semana en torno a los 74 USD por barril. Estos movimientos se alinearon con un fuerte repunte en el índice de volatilidad global (VIX), que volvió a superar la barrera de los 20 puntos, situándose nuevamente en zona de incertidumbre.

Por su parte, el Índice Dólar (DXY) continuó con su racha bajista, cerrando la semana por debajo del soporte de los 98 puntos. Esta debilidad del dólar favorece levemente a las monedas latinoamericanas, como el peso colombiano, que cerró relativamente plano a pesar del repunte en la volatilidad. 

Perspectivas a Corto Plazo

Seguimos reforzando la tesis de un dólar más débil a nivel global, no solo condicionado por la creciente preocupación en torno a una posible crisis de deuda soberana en Estados Unidos y las tensiones comerciales con China, sino que ahora también por la escalada bélica en Medio Oriente. Este nuevo frente de inestabilidad geopolítica podría intensificar la presión bajista sobre el dólar, abriendo espacio para que el índice DXY busque su próximo nivel de soporte en torno a los 96 puntos.