El Dane reveló que el crecimiento económico durante el primer trimestre de este año fue de 3%. La cifra es igual a la pronosticada por varios centros de estudio y el propio Banco de la República. Aunque esta cifra es baja frente a la registrada en el mismo periodo del 2022 de 8,6%, es superior a lo que muchos pensaban en el comienzo de año.
Las actividades que impulsaron el PIB en el primer cuarto del 2023 fueron la financiera, artísticas y de entretenimiento y la administración pública. El sector de la construcción, especialmente obras civiles, fue el único que tuvo una caída (-3,1%).
Los sectores agropecuario y el comercio al por menor tuvieron un trimestre mediocre, pues los crecimientos fueron de apenas 0,3% y 0,5%, respectivamente.
La perspectiva de incremento del PIB al finalizar el presente año está entre 1% y 2%, según los pronósticos de los diferentes centros de estudios y las áreas técnicas del Ministerio de Hacienda y el Banco de la República.
El Producto Interno Bruto (PIB) equivale a la riqueza generada por una comunidad, según su valor monetario, durante un determinado periodo de tiempo. Incluye todos los bienes y servicios. Por lo general, los países lo miden en forma trimestral, y el dato principal es el de un año completo.

Aunque el PIB no se elabora de manera personal o familiar, en la práctica se puede estimar calculando el valor de los bienes y servicios que acumula o produce cada persona o los integrantes de un hogar. La comparación con uno o varios periodos anteriores permite conocer el nivel de progreso o retroceso del individuo o la familia. Así será posible saber cómo le fue a una persona en un año cualquiera, en términos económicos y de acumulación de riqueza. Aunque técnicamente nunca se dice que una persona o familia entró en recesión, en la vida real, este fenómeno sucede, por ejemplo, cuando alguien pierde el empleo y, ante ello, tiene que vender sus bienes para alimentarse y atender sus necesidades básicas. Cuando consiga empleo, entra en un periodo de recuperación económica.

Si el PIB de un país crece, hay empleo, progreso y mejor calidad de vida. Cuando este indicador se traduce en altos niveles de ahorro durante varios años, un país emergente puede dar el salto hacia una nación desarrollada, aunque este calificativo incluye otros factores. En otras palabras, el Producto Interno no es tan ‘bruto’