Plataformas de crédito financiarán las compras de televisores para el Mundial

Bogotá, 21 de marzo de 2026. El Mundial de Fútbol comenzará el 11 de junio en Estados Unidos, México y Canadá, el comercio colombiano se alista para uno de sus ciclos de consumo más dinámicos. Según estimaciones de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), en las jornadas de partido de la Selección Colombia las ventas de televisores, alimentos y bebidas crecen entre 30 % y 50 %, aunque este año la fiebre mundialista llega en medio de una desaceleración del comercio minorista y un contexto de cautela en el gasto de los hogares, lo que pone sobre la mesa un dilema de fondo: la demanda existe, pero la capacidad de pago no siempre la acompaña.

A nivel nacional, la firma alemana GfK reportó que para Rusia 2018 el país registró cerca de 2,1 millones de unidades vendidas y para Qatar 2022 se alcanzaron 1,49 millones a septiembre, con un crecimiento de 29,4 % frente al mismo periodo de 2021. Asimismo, la Encuesta Mensual de Comercio del Dane evidenció que al cierre de las eliminatorias en septiembre de 2025 las ventas de televisores y equipos de sonido crecieron un 22 % en los últimos doce meses, muy por encima del promedio general del comercio minorista que creció al 8,4 %. Además, un estudio de la Comisión de Regulación de Comunicaciones indica que para 2024 el 92,71 % de los hogares colombianos cuenta con al menos un televisor, lo que reafirma la centralidad de este dispositivo en la vida doméstica del país.

Para el Mundial de 2026, Fenalco proyecta un incremento inicial entre 5 % y 7 % en ventas de televisores, y los analistas del sector advierten que estas cifras podrían quedarse cortas, pues cuando la Selección participa el consumo tecnológico tiende a dispararse. A ello se suma que la demanda se ha desplazado hacia pantallas de 50 a 65 pulgadas con tecnologías de mayor valor, lo que ha llevado a que el precio promedio de compra se ubique actualmente entre $1 y $6 millones.

Sin embargo, esa emoción mundialista choca con una realidad estructural. De acuerdo con el Reporte de Inclusión Financiera 2024, elaborado por Banca de las Oportunidades y la Superintendencia Financiera, solo el 35,5 % de la población adulta accede a crédito con entidades del sistema financiero formal, y aunque al considerar fuentes no financieras como comercio y telefonía la cifra sube al 50,5 %, eso aún deja a casi la mitad de los adultos colombianos sin mecanismos para financiar compras de mayor valor. Paola Arias, directora de Banca de las Oportunidades, ha señalado que “el mercado de crédito sigue enfrentando retos estructurales para fortalecerse y crecer”, al tiempo que la cartera bruta como porcentaje del PIB se ha reducido a niveles de profundización de hace una década.

A esto se suma el contexto del primer bimestre de 2026, en el que la más reciente Bitácora Económica de Fenalco reporta una desaceleración en las ventas del comercio y una reducción significativa en el crecimiento del uso de tarjetas de crédito para compras, en un momento donde los hogares colombianos se muestran cautelosos ante expectativas de mayor inflación y de un posible encarecimiento del costo de vida.

En ese escenario, las alternativas de financiación en punto de venta ganan terreno. Según un informe de la Superintendencia Financiera, la modalidad “compra ahora, paga después” ya es utilizada mayoritariamente por personas de 18 a 35 años, que representan más del 70 % de ese mercado, y Fenalco ha documentado que este tipo de herramientas ha generado incrementos del 30 % en las ventas de más de 2.500 comercios en el país, especialmente en categorías de alto valor como tecnología y electrodomésticos.

Daniel Garzón, CEO de Creditop, la plataforma que permite a los comercios ofrecer financiación inmediata y pagos a cuotas en el punto de venta sin necesidad de tarjeta de crédito, explica que “En temporadas como el Mundial se hace más evidente el rol de la financiación, especialmente si se tiene en cuenta que el valor de un televisor de gama media alta puede representar entre uno y seis salarios mínimos diarios de un hogar promedio, y sin opciones de pago flexibles muchas familias terminan postergando la compra o recurriendo a mecanismos informales con costos mucho más elevados”.

Desde el retail, la lectura va en la misma línea. Carlos Ariel Gómez, gerente comercial y de abastecimiento de Olímpica S.A., afirmó recientemente que “el Mundial es un momento de unión para las familias colombianas” y que el compromiso de la cadena es “asegurar que el factor económico no sea una barrera para que el consumidor pueda disfrutar de la mejor experiencia visual”. De hecho, la cadena lanzó una campaña con 10.000 televisores de 55 pulgadas con financiación propia como parte de su estrategia premundialista.

En palabras de Garzón: “El reto de los comercios está en dejar de ver la temporada únicamente como un periodo de descuentos agresivos y empezar a apostar por infraestructura de pago que facilite el acceso. Los comercios que han integrado financiación en punto de venta han visto incrementos de hasta 40 % en sus ventas y una elevación del ticket promedio cercana al 50 %, según nuestros datos internos en más de 2.000 puntos activos, lo que permite que las familias gestionen mejor su flujo de caja mientras los comercios crecen sin depender de rebajas”.

En ese contexto, la llegada del Mundial se perfila no sólo como un motor de ventas sino como un catalizador para la adopción de nuevas formas de financiación que permitan a los hogares colombianos acceder a bienes de mayor valor, mejorar su planificación financiera y generar un crecimiento más sostenible para el sector comercio.