Cómo armar una lonchera nutritiva

Bogotá, 21 de enero de 2026. Con el inicio del calendario escolar, los hábitos de consumo de las familias colombianas vuelven a ajustarse. No solo se reorganizan horarios, sino también la forma en que se alimentan niños y jóvenes durante la jornada académica, un factor clave para su energía, concentración y rendimiento diario.

Este contexto cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que cerca del 87 % de los escolares en Colombia no consumen frutas y verduras con la frecuencia recomendada y más de tres de cada cuatro no toman lácteos de manera regular, según la Encuesta Nacional de Salud Escolar (ENSE) 2017, realizada por el Ministerio de Salud y Protección Social.

“El regreso a clases cambia por completo la manera en que las familias compran alimentos: se pasa de un consumo más relajado en casa a buscar soluciones portátiles, prácticas y nutritivas para el día a día”, explica Nelson Molano, gerente general de Pomar.

¿Qué buscan hoy los padres en una lonchera?

La elección de los alimentos dejó de ser solo una decisión basada en el sabor. Hoy, los padres priorizan nutrición, practicidad, saciedad y tranquilidad, con el objetivo de que sus hijos mantengan energía y concentración durante toda la jornada escolar.

“Los padres están mejor informados. Antes de comprar, revisan ingredientes y buscan productos que aporten nutrientes clave como proteína, vitaminas y calcio”, señala Erika Rodríguez, directora de Investigación y Desarrollo de Pomar.

El resultado es claro: los padres ya no empacan solo un snack, sino aliados nutricionales.

Guía nutricional

Armar una lonchera equilibrada implica combinar alimentos que aporten energía sostenida y nutrientes esenciales. Estas son algunas opciones que ganan protagonismo durante la temporada escolar:

Kumis
Producto fermentado que contribuye al sistema digestivo gracias a sus probióticos. Aporta proteína y calcio, fundamentales para el crecimiento óseo, y su sabor lo hace una opción bien aceptada por los niños.

Yogurt con fruta
Una alternativa versátil para la media mañana o como complemento del desayuno. Combina proteína con vitaminas y fibra provenientes de la fruta.

Bebidas lácteas con cereal
La mezcla de proteína y carbohidratos favorece la sensación de saciedad y aporta energía sostenida, especialmente útil en jornadas escolares prolongadas.

Avena con leche
Una de las opciones más completas por su contenido de fibra y proteína, que ayuda a liberar energía de forma gradual a lo largo del día.

El rol de la proteína

Más allá de su asociación con el deporte, la proteína es un nutriente esencial que contribuye al crecimiento, al mantenimiento muscular y a una mayor sensación de saciedad durante el día.

Este aspecto cobra especial importancia en adolescentes y jóvenes a partir de los 16 años, especialmente aquellos con rutinas académicas exigentes o que practican actividad física. En estos casos, contar con opciones prácticas que complementen las comidas principales sin sustituirla se vuelve clave.

“La proteína hoy se entiende como un apoyo nutricional funcional, no como un reemplazo de las comidas”, explica Molano. En ese sentido, productos que aportan alrededor de 16 gramos de proteína por porción, como algunas opciones lácteas de consumo práctico, pueden integrarse de forma equilibrada a la alimentación diaria.

Inversión en bienestar

Las cifras oficiales muestran que una parte significativa de los escolares no alcanza las recomendaciones de consumo de alimentos fundamentales. En este escenario, la lonchera se convierte en una oportunidad diaria para aportar nutrientes clave que apoyen la concentración, el rendimiento físico y el bienestar general.

Más que un complemento, una guía nutricional práctica permite a las familias tomar mejores decisiones, empacando energía, nutrición y tranquilidad para acompañar a niños y jóvenes durante su etapa escolar.