{"id":18983,"date":"2025-12-22T17:50:27","date_gmt":"2025-12-22T22:50:27","guid":{"rendered":"https:\/\/economiaconedmer.com\/economiaenserio\/?p=18983"},"modified":"2025-12-22T17:50:27","modified_gmt":"2025-12-22T22:50:27","slug":"aumento-del-salario-minimo-no-ha-mejorado-el-ingreso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/economiaconedmer.com\/economiaenserio\/12\/22\/aumento-del-salario-minimo-no-ha-mejorado-el-ingreso\/el_bolsillo\/2025\/","title":{"rendered":"Aumento del salario m\u00ednimo no ha mejorado el ingreso"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>An\u00e1lisis del Instituto de Ciencia Pol\u00edtica, Hern\u00e1n Echavarr\u00eda Ol\u00f3zaga<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El debate p\u00fablico anual sobre\u00a0el aumento del salario m\u00ednimo est\u00e1 desenfocado. Nos\u00a0 concentramos en definir el piso legal de la remuneraci\u00f3n, pero ignoramos el problema estructural: en Colombia, el salario m\u00ednimo se ha convertido en el techo aspiracional para la mayor\u00eda de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La discusi\u00f3n tradicional se centra en los riesgos inmediatos:\u00a0 un aumento excesivo desconectado de la productividad puede\u00a0destruir empleos formales\u00a0y elevar barreras de entrada al mercado laboral, como respalda evidencia internacional. Sin embargo, quedarnos en este argumento es insuficiente. El problema estructural es que la econom\u00eda colombiana, asfixiada por la incertidumbre, la burocracia y la inseguridad, ha perdido la capacidad de generar salarios medios altos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Colombia, el salario m\u00ednimo representa\u00a0el 92,31% del salario mediano\u00a0[1]. El salario mediano es aquel que divide a los trabajadores en dos mitades iguales: la mitad gana m\u00e1s y la mitad menos. Esto implica que, en el pa\u00eds, la mitad de los trabajadores formales percibe ingresos cercanos al m\u00ednimo o inferiores, lo que revela que la escalera de ascenso salarial est\u00e1 rota.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comp\u00e1rese esto con Estados Unidos, donde esa relaci\u00f3n es del 25%, o con pa\u00edses como Espa\u00f1a y Reino Unido, donde ronda el 53-61%. No hay progresi\u00f3n real: el trabajador colombiano dif\u00edcilmente puede aspirar a salarios significativamente superiores porque el tejido empresarial, ahogado en costos y regulaciones, no logra generarlos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s revelador a\u00fan es mirar hacia aquellas naciones que han decidido no tener un salario m\u00ednimo fijado por el gobierno. Pa\u00edses como Dinamarca, Suiza, Noruega o Singapur no necesitan decretos estatales para garantizar buenos salarios.&nbsp;En estos pa\u00edses, el salario medio mensual ajustado por paridad de poder adquisitivo (PPA) ronda los&nbsp;6.168 USD; en Suiza, los 7.495 USD; y en Singapur, los 5.349 USD.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En contraste, Colombia, con toda su regulaci\u00f3n, apenas alcanza un salario medio de 364 USD y un m\u00ednimo de 336 USD. La lecci\u00f3n es clara:\u00a0la riqueza de los trabajadores no se decreta por ning\u00fan gobierno; es el resultado de una econom\u00eda libre, segura y competitiva que demanda talento intensivamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, pol\u00edticas recientes van en direcci\u00f3n opuesta, encareciendo la creaci\u00f3n de empleo formal. La reciente Reforma Laboral de 2025 (ley 2466) introduce rigideces en contratos y costos laborales, que act\u00faan como un impuesto al trabajo, sumado a una inflaci\u00f3n acumulada que ha erosionado el poder adquisitivo en la \u00faltima d\u00e9cada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los aumentos nominales del salario (10,07% en 2022; 16% en 2023; 12% en 2024 y 9,54% en 2025) han supuesto avances aparentes que,\u00a0en gran medida, han sido\u00a0neutralizados por la inflaci\u00f3n (13,2% en 2022; 9,3% en 2023; 5,2 en 2024). El ciudadano gana m\u00e1s dinero, pero\u00a0ese dinero pierde constantemente poder adquisitivo\u00a0a causa de una ineficiente pol\u00edtica fiscal y monetaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para romper este ciclo,\u00a0Colombia requiere un cambio de paradigma urgente\u00a0que trascienda la visi\u00f3n antag\u00f3nica entre empleadores y empleados. La \u00fanica v\u00eda sostenible para elevar los ingresos es fomentar un entorno de libertad econ\u00f3mica que dispare la demanda de trabajo. Si aspiramos a mejores salarios, necesitamos que la competencia empresarial por el talento sea tan intensa, que el salario aumente como resultado natural de la oferta y la demanda, y no como consecuencia forzada de un decreto.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto implica atacar las barreras estructurales que asfixian la formaci\u00f3n de capital: un sistema tributario distorsionante\u00a0y una carga regulatoria excesiva\u00a0que dispara los costos de transacci\u00f3n. Simult\u00e1neamente, exige resolver los problemas de inseguridad en el pa\u00eds, cuyo impacto frena la inversi\u00f3n en sectores estrat\u00e9gicos.<br>En definitiva,\u00a0la discusi\u00f3n del salario m\u00ednimo en 2025 no deber\u00eda ser sobre un porcentaje. Deber\u00eda ser sobre c\u00f3mo desmontamos las barreras que condenan al colombiano a aspirar, como m\u00e1ximo, a un salario m\u00ednimo. La discusi\u00f3n debe dirigirse a c\u00f3mo liberamos el potencial de las personas y del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>An\u00e1lisis del Instituto de Ciencia Pol\u00edtica, Hern\u00e1n Echavarr\u00eda Ol\u00f3zaga. El debate p\u00fablico anual sobre\u00a0el aumento del salario m\u00ednimo est\u00e1 desenfocado. Nos\u00a0 concentramos en definir el piso legal de la remuneraci\u00f3n, pero ignoramos el problema estructural: en Colombia, el salario m\u00ednimo se ha convertido en el techo aspiracional para la mayor\u00eda de los trabajadores. 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