Así cambiará en 2026 el mercado laboral del país

Bogotá, febrero de 2026. El mercado laboral colombiano se encamina hacia una transformación profunda en la que la productividad se convertirá en el principal eje estratégico de las empresas. Las organizaciones deberán lograr más con estructuras más eficientes, en un contexto marcado por el aumento de los costos laborales, la reducción de la jornada a 42 horas y un entorno económico de crecimiento moderado. Así lo advierte Stephania Di Domenico, Gerente de Selección Especializada de Adecco Colombia, quien señala que el foco dejará de estar en el volumen de contratación para centrarse en el impacto real del talento.

La adopción acelerada de tecnología, especialmente de inteligencia artificial y automatización, está redefiniendo tareas, roles y modelos de trabajo a una velocidad inédita. Este avance tecnológico, sumado a la presión por formalizar el empleo en un país donde la informalidad sigue siendo estructural, está obligando a las empresas a maximizar el retorno de su inversión en talento, priorizando perfiles especializados y competencias críticas para el negocio.

En este nuevo escenario, la forma de contratar, gestionar y retener talento también cambia. “La selección será más rigurosa y basada en evidencia, competencias y potencial de desempeño. Los modelos de gestión migrarán definitivamente hacia esquemas por resultados, con métricas claras y menor énfasis en la presencialidad. La flexibilidad laboral y el bienestar dejan de ser beneficios accesorios para consolidarse como factores reales de decisión, tanto para atraer como para fidelizar a los colaboradore”, precisa Stephania Di Domenico.

El modelo híbrido se consolida como el estándar para muchos roles de oficina, mientras que el trabajo remoto será cada vez más selectivo. A la par, las empresas deberán rediseñar procesos, turnos y estructuras para adaptarse a la reducción de la jornada laboral, lo que dará lugar a equipos más pequeños, multidisciplinarios, con menos jerarquía y mayor autonomía, orientados a objetivos concretos.

En cuanto a los perfiles más demandados durante este año, destacan aquellos vinculados a tecnología, análisis de datos, ciberseguridad, automatización, ventas consultivas y operaciones con enfoque analítico, así como talento asociado a sostenibilidad y transición energética. En contraste, los roles administrativos y transaccionales, altamente repetitivos y poco analíticos, perderán protagonismo si no evolucionan, al ser los más expuestos a la automatización.

No adaptarse a estas nuevas dinámicas implica riesgos significativos para las organizaciones: pérdida de talento clave, menor atractivo como empleadores, caídas en la productividad, mayor rotación y presión sobre los márgenes, además de posibles riesgos legales y reputacionales. “No adaptarse hoy es asumir costos más altos mañana”, advierte la Gerente de Selección Especializada de Adecco Colombia.

Para prepararse desde ahora, las empresas deben revisar sus estructuras, identificar roles críticos y aquellos expuestos a automatización, invertir en upskilling, ajustar sus esquemas de compensación con información real de mercado y fortalecer el liderazgo. La anticipación se convierte así en una ventaja competitiva.

El mensaje de fondo es claro: el futuro del trabajo en Colombia no se trata de hacer más, sino de hacerlo mejor. Este año, ganarán las organizaciones que entiendan que el talento es una inversión estratégica y que la productividad será el verdadero diferenciador en un mercado laboral cada vez más exigente.