Bogotá, febrero 17 de 2026. La competencia por el talento en América Latina entró en una nueva fase. Ya no se trata únicamente de atraer a los mejores perfiles, sino de construir entornos laborales capaces de responder a expectativas más exigentes en flexibilidad, propósito y desarrollo profesional.
De acuerdo con el más reciente estudio elaborado por WeWork en alianza con Michael Page, el 2026 estará marcado por una redefinición profunda de la propuesta de valor al empleado (EVP), en un contexto donde la inteligencia artificial, la automatización y los nuevos modelos híbridos transforman la manera de trabajar y liderar equipos.
A partir de los hallazgos del estudio, WeWork identifica cinco grandes retos que enfrentarán las organizaciones este año:
1. Redefinir la flexibilidad más allá del trabajo remoto
La flexibilidad dejó de ser sinónimo de “home office”. El talento hoy exige esquemas personalizados, que combinen presencialidad estratégica, autonomía horaria y espacios diseñados para la colaboración de alto impacto.
Las empresas que mantengan políticas rígidas perderán competitividad frente a aquellas que entiendan la oficina como un habilitador de cultura, innovación y conexión, no como un lugar obligatorio.
2. Integrar la IA sin deshumanizar la experiencia laboral
El avance de la inteligencia artificial generativa plantea un doble desafío. Por un lado, automatizar tareas operativas para aumentar la productividad, sin sacrificar creatividad, criterio y liderazgo humano.
En 2026, el diferencial no estará en quién adopta más tecnología, sino en quién logra integrarla estratégicamente, potenciando las capacidades del talento y ofreciendo formación continua para cerrar brechas digitales.
3. Construir culturas organizacionales coherentes y medibles
El estudio evidencia que los profesionales priorizan empresas con culturas claras, liderazgos transparentes y coherencia entre discurso y práctica.
La cultura ya no es un intangible aspiracional, es un factor decisivo de permanencia. Organizaciones que no alineen propósito, bienestar y desempeño enfrentarán mayores niveles de rotación.
4. Competir por talento especializado en un mercado regionalizado
La digitalización ha ampliado el mercado laboral más allá de las fronteras. Hoy, un profesional en Colombia puede trabajar para empresas en México, Estados Unidos o Europa sin cambiar de residencia.
Esto obliga a las compañías a diseñar estrategias de retención más sofisticadas, con planes de carrera claros, movilidad interna y acceso a ecosistemas de innovación que fomenten el crecimiento profesional.
5. Rediseñar los espacios de trabajo como ventaja competitiva
En un entorno híbrido, el espacio físico se convierte en una herramienta estratégica para fortalecer comunidad, creatividad y sentido de pertenencia.
Las empresas deberán replantear sus inversiones inmobiliarias hacia modelos flexibles que les permitan adaptarse rápidamente a cambios en tamaño de equipos, proyectos o dinámismo del mercado.
“En 2026, la conversación ya no será si las empresas ofrecen flexibilidad, sino qué tan estratégicamente la integran a su modelo de negocio. Las organizaciones que entiendan que el talento busca autonomía, propósito y entornos de alto desempeño serán las que logren consolidar equipos más comprometidos y productivos”, afirmó Claudio Hidalgo, Presidente de WeWork Latinoamérica.
El informe concluye que la retención de talento se convertirá en un indicador clave de sostenibilidad empresarial. En un mercado cada vez más flexible y competitivo, la capacidad de adaptación, tanto cultural como operativa, será el principal diferenciador entre las compañías que crecen y aquellas que se quedan atrás.
WeWork reafirma su compromiso de acompañar a las organizaciones en esta transformación, ofreciendo soluciones de espacios flexibles que responden a las nuevas dinámicas del trabajo y potencian la experiencia del talento en América Latina.



